Paso auspicioso para desarrollar biotecnología

El gobierno nacional ha decidido promover un proyecto de ley para fomentar el desarrollo de investigaciones y la creación de empresas con base biotecnológica. La iniciativa debe ser asumida desde Santa Fe como un paso trascendente por parte de funcionarios, legisladores y empresarios, ya que se trata de un área decisiva para el desarrollo regional.

El propio ministro de Economía, Roberto Lavagna, ha reconocido -al formular el anuncio- que la biotecnología es un factor en el cual la Argentina tiene un enorme potencial competitivo gracias a sus investigadores. A ello debe añadirse el impacto en el perfil productivo, tanto de la provincia como de la Región Centro.

El proyecto propone que las empresas que califiquen obtengan la amortización acelerada de los bienes de capital en el cómputo del Impuesto a las Ganancias, la devolución anticipada de IVA y la conversión en bonos de crédito fiscal del 50 por ciento de las contribuciones a la seguridad social.

La biotecnología es una de las claves de desarrollo de los países más avanzados del mundo. Y su uso intensivo, la plataforma del éxito no sólo en el campo, sino, además, en la industria agroalimentaria, la farmacéutica y la química, todas ellas con notoria presencia en la región.

Los investigadores y las empresas de base biotecnológica tienen en claro que el crecimiento de la población en el mundo sobrepasará a la industria. Así, el incentivo del sector público y la inversión del sector privado pueden hacer que el éxito de la biotecnología en el campo se extienda decididamente a desarrollos industriales y se conforme un modelo económico capaz de sustentar un desarrollo más extendido.

El proyecto nace con la virtud de haber sido elaborado por el Ministerio en concordancia con el sector privado, a partir de los foros de competitividad. Más allá de eventuales retoques legislativos, se trata de un objetivo que debe constituirse en prioridad.

Para comprender la trascendencia de lo que la biotecnología significa, vale recordar el impacto que ha tenido la soja transgénica en el campo argentino o el desarrollo, por parte de un laboratorio nacional, de una vaca que produce leche con hormonas para el crecimiento humano, a partir de la cual se puede sintetizar un medicamento a menor costo, capaz de cubrir las necesidades de toda América latina con ese solo ejemplar.

La iniciativa se enmarca en una tarea mayor: el encuadramiento legal que deberá darse la Argentina acerca de los organismos genéticamente modificados. Son varios los proyectos aislados de distintos legisladores en esta materia, pero éste debe materializarse como un paso ineludible para lo que debe constituir una férrea política de Estado.

En el horizonte inmediato está la discusión sobre cómo encuadrar al país en torno de las patentes. La Argentina, débil frente a registros de las multinacionales líderes en el área, ha tenido una política restrictiva en su legislación y en acuerdos internacionales. Hoy, el desafío es producir patentes propias, que sean buen negocio para el país en todo el mundo, y en esa línea se inscribe el proyecto de ley anunciado.