Entre las orientaciones teóricas contemporáneas en Ciencias Sociales, la obra de Pierre Bourdieu es una de las que más prestigio ha encontrado en el ámbito académico. Bourdieu fue centro de polémicas y debates sobre el compromiso político e intelectual. De ahí que Bernard Lahire haya decidido armar este libro para dar lugar a que una decena de investigadores emprenda un diálogo con la obra de quien fuera profesor en el Collge de France.
Los ensayos de Bourdieu fueron objeto de feroces y, a menudo, infundadas refutaciones que llegaron hasta la malevolencia. También han suscitado manifestaciones ingenuas de adhesión, de apoyo o de elogio, carentes de la mínima actitud crítica.
No obstante, como señala Lahire, lo que importa es reconocer sus reflexiones y aportes en los conceptos de campo, habitus, los capitales (y, en particular, sobre el capital cultural), los modos de dominación, la legitimidad, la violencia simbólica, los fenómenos de delegación o de representación, los ritos institucionales, la reproducción social mediante el sistema escolar o el mercado de los bienes simbólicos. Y estos aportes no se reducen a unas cuantas fórmulas simplificadas, sino que su razonamiento sociológico desborda ampliamente la utilización de las nociones más recurrentes.
Es sobre esta base que se estructuran los distintos capítulos de El trabajo sociológico de Pierre Bourdieu. Deudas y críticas. Así, Alain Viala y Jean-Louis Fabiani se refieren a distintas visiones sobre los campos (entre otras definiciones de campo citemos ésta: "Un campo es un microcosmos dentro del macrocosmos que constituye el espacio social -nacional- global"); Philippe Corcuff y otros sobre habitus ("el portador del desafío de pensar lo colectivo y lo singular, lo colectivo en lo singular, a través de un singular colectivo); y Emmanuel Ethis, Jean-Claude Monod y otros sobre el poder simbólico de lo cultural. Publicó Siglo XXI.