Ultimaron a un corredor de cereales

Investigan fría ejecución en el barrio Villa Dora

Un tiro acabó con la vida de Federico Tenorio, inquilino de uno de los departamentos de calle Ruperto Godoy al 1300. Foto: Danilo Chiapello. 

El cuerpo de un hombre ejecutado por la espalda fue encontrado anoche en una vivienda de calle Ruperto Godoy al 1300. El asesino disparó a la cabeza con una pistola de grueso calibre. El arma desapareció de la escena junto con los papeles de negocio y el teléfono del muerto.

Los agentes de la Sección Homicidios de la Unidad Regional I investigan un crimen cometido en una casa del barrio Villa Dora en algún momento del fin de semana.

Anoche, poco antes de las 23, un hombre se comunicó con la policía para informar que en una vivienda de Ruperto Godoy al 1300 había hallado muerto a su hermano, Federico Tenorio, de 32 años de edad.

Los uniformados que acudieron al llamado entrevistaron a Juan Tenorio en el pasillo de la casa, y éste los condujo a la escena del crimen. En uno de los dormitorios Federico yacía tendido sobre una cama, con un agujero de bala en la cabeza.

Después arribarían al lugar del hecho los agentes de la Seccional 5a. -con jurisdicción en la zona-, peritos criminalísticos, jefes policiales y autoridades judiciales.

En el interior del inmueble y en su entorno inmediato trabajó la policía en busca de las huellas, rastros y testimonios que les permitan hallar una explicación a lo ocurrido intramuros y también, para llegar a los culpables.

Más tarde, cuando el cuerpo de Federico Tenorio era retirado por los Bomberos, trascendió que el tiro le ingresó por la nuca y salió por la frente. El dato desmintió en el acto que el hombre se hubiera quitado la vida, como algunos interpretaron en los primeros momentos.

Casi en el mismo momento los vecinos que se agolpaban en los alrededores supieron también que la casa de la víctima había sido cerrada por fuera con una llave que no apareció por ninguna parte, como tampoco apareció un arma de fuego.

Quien ejecutó por la espalda a Federico Tenorio cerró la puerta de calle y se llevó las llaves con él, también un maletín que contenía papeles de trabajo y un celular de Federico.

Tampoco olvidó el asesino la pistola 9mm. con la que disparó a la cabeza de la víctima. Una cápsula servida de dicho calibre apareció caída en el piso de la habitación.

Federico Tenorio se habría dedicado a la comercialización de cereales y con esa actividad estarían relacionados los documentos que -según observaron sus familiares-, desaparecieron de la casa. El dato habla de operaciones comerciales por importantes sumas de dinero y, como se sabe, algunas veces los negocios terminan mal.

Federico Tenorio se domiciliaba junto a los suyos en el extremo norte de la planta urbana, pero a la vez, alquilaba el departamento donde anoche lo hallaron muerto.

Algunos vecinos recordaron haber visto al nuevo inquilino durante la noche del viernes poco antes que un hombre -en quien creyeron reconocer a un asiduo visitante-, abandonara el inmueble.

La Seccional 5a. instruye las actuaciones del caso y los agentes de Homicidios investigan en el terreno, de acuerdo a instrucciones impartidas por el juez Dr. Darío Sanchez.

Rastros

En el interior del inmueble y en su entorno inmediato trabajó la policía en busca de las huellas, rastros y testimonios que les permitan hallar una explicación a lo ocurrido intramuros y también, para llegar a los culpables.

José Luis Pagés