Los trabajadores no médicos nucleados en ATE realizaban hoy el segundo día de paro en el hospital de niños Juan Garrahan por mejoras en sus sueldos.
"Vamos a profundizar la lucha y el gobierno tiene que recapacitar e invertir más en salud y menos en campaña", anunció el delegado de ATE en ese centro asistencial, Gustavo Lerer.
La afirmación involucró también al gobierno nacional, que comparte la responsabilidad del Garrahan junto a la administración porteña.
"Los dos (gobiernos) tienen cifras récord de recaudación", se quejó el dirigente gremial. Los trabajadores de ATE reclaman un adelanto de 600 pesos a cuenta de un salario mínimo de 1.800.
Lerer insistió que "desde hace dos meses en paritarias (las autoridades) se niegan a discutir un aumento".