Santo Tomé tendrá agua potable extraída del río
| |
La calidad y cantidad del agua que consumen los santotomesinos por día mejorará sustancialmente, de acuerdo a un servicio especializado que encargó la Municipalidad de Santo Tomé a la Facultad de Ciencias Hídricas (Fich) de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) y que fuera financiado por el Consejo Federal de Inversiones.
A través de este proyecto, que será finalizado y entregado al municipio en los primeros días de agosto próximo, Santo Tomé podrá reemplazar el actual sistema de abastecimiento de agua potable que funciona mediante la explotación de un acuífero subterráneo, por una fuente de agua superficial que garantizará una mejora sustancial en el servicio. Las obras proyectadas por el equipo de especialistas de la Fich que dirige el ingeniero Carlos Bacolla incluyen un sistema de captación de agua cruda, que se construirá sobre el río Coronda a la altura del predio del Ejército Argentino en el que se encuentran las instalaciones del Batallón de Ingenieros I; un acueducto de aducción a la planta potabilizadora; la planta potabilizadora; la conducción de alimentación a la red de distribución y la ampliación del actual sistema de almacenamiento y de la red de distribución (en función de su futura expansión).
Para la selección del sitio en el que estará la toma de agua se hicieron varios estudios de calidad de agua, geomorfológicos, ambientales y batimétricos, entre otros; éstos permitieron una evaluación multicriterio y a partir de allí se pudo definir la ubicación. "La zona elegida para la implantación de la toma de agua es una de las más estables frente a la erosión hídrica y menos contaminada del área de estudio", detalló Bacolla, que dirige este proyecto denominado "Abastecimiento de Agua Potable a la Ciudad de Santo Tomé" y quien no sólo es investigador de la Fich, sino que -además- es el director del Departamento de Hidráulica de la unidad académica de la UNL, donde también es docente en dos cátedras.
De acuerdo a los estudios realizados, el grado de contaminación que se encontró en el agua superficial de la costa santafesina es elevado, fundamentalmente por las descargas cloacales de la ciudad. Por tal motivo, en el proyecto se detalla que cuanto más cerca de la costa de Santo Tomé se estaba, la contaminación decrecía, lo cual fue fundamental para hacer la toma de agua allí.
Con respecto a la planta propiamente dicha, la que requerirá una superficie aproximada de 2 hectáreas, Bacolla detalló que "se prevé su ubicación en la intersección de las calles Candioti y Riccheri, también sobre terrenos que son de propiedad militar". De acuerdo al testimonio de Bacolla, inicialmente la ubicación de la planta potabilizadora estuvo prevista en un área cercana a la de tratamiento de líquidos cloacales, pero el problema de ese lugar es que se trata de una zona baja a rellenar y la ley provincial N° 11.730 prohíbe la utilización de esa clase de lugares para construcciones que impidan tanto el escurrimiento como como la acumulación de agua. "Por eso, la mejor opción resultó ser un predio perteneciente al Batallón de Ingenieros I, a 1.000 metros de la costa", agregó el citado especialista.
Consultado sobre la captación del agua proveniente del Coronda, Bacolla señaló que habrá una estación de bombeo que consiste en "un muelle de hormigón apoyado sobre pilotes hincados en el cauce del río y bombas que llegan hasta la profundidad suficiente como para que se pueda tomar agua hasta con los niveles más bajos del mismo".
El investigador de la Fich también agregó que "las bombas estarán ubicadas a una cota superior a la de coronamiento de las defensas contra la inundación de la zona (17,50 metros), ya que por debajo del muelle tiene que circular el agua hasta un nivel similar". Allí se ubicarán dichos artefactos y "todo el sistema de impulsión de agua hacia la planta de tratamiento".
El informe de Prensa Institucional de la Dirección de Comunicación Institucional de la UNL hace hincapié en que a partir del estudio de la Fich las mejoras del servicio serán sustanciales, puesto que el agua que consumen actualmente los santotomesinos tiene exceso de hierro, manganeso y un pH muy elevado, motivo por el cual tiene altos índices de turbiedad y de residuos secos. En cuanto a la red de distribución que se usa ahora, Bacolla confirmó que seguirá siendo útil: "Solamente se harán algunas adaptaciones, porque en la actualidad el abastecimiento se hace desde la zona oeste, donde están la mayoría de los pozos de extracción, hacia el este; con el nuevo proyecto, aquél se generará a la inversa, es decir de este a oeste". Con respecto a la impulsión del agua hacia la red de distribución, Bacolla añadió que en principio se haría a través de un anillo de conducción de 500 milímetros de diámetro, que se emplazaría por Riccheri y Luján, así como por Candioti y 7 de Marzo.
La doctora Ofelia Tujchneider, directora del Grupo de Investigaciones Geohidrológicas de la Fich y participante del proyecto de abastecimiento de agua potable para Santo Tomé aclaró a Prensa Institucional de la UNL que "ante obras de este tipo, es de suma importancia tener en cuenta la gestión del agua subterránea".
"Es fundamental que se controlen los caudales que se extraen antes, durante y después de la ejecución de la obra. El punto es que, al adoptar nuevos volúmenes al sistema, se requiere de una planificación muy cuidadosa de las aguas subterráneas en explotación, para evitar impactos negativos; como sucedió -por ejemplo- en el sur del Gran Buenos Aires, donde el agua ascendió niveles que generaron el anegamiento de algunas áreas, al dejar de captarla desde dicha fuente".
Por tal motivo, el proyecto a presentar al municipio santotomesino también incluye una simulación matemática, en la que se plantean escenarios futuros que permiten advertir y tener los criterios básicos y necesarios para poder gestionar adecuadamente las aguas subterráneas; teniendo en cuenta los posibles impactos que, por incorporar grandes volúmenes de agua, podrían generarse.
Especialistas
Todos los integrantes del grupo de trabajo que dirige el ingeniero Carlos Bacolla y que tuvieron a su cargo el proyecto de abastecimiento de agua potable para Santo Tomé, son docentes e investigadores de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Hídricas de la UNL, con destacable experiencia en cada una de sus especialidades. Ellos son: Carlos Mayol, Silvia Wolansky, Mario Amsler, Graciela Zucarelli, María Lucila Grand, Felipe Franco, Carlos Zapata, Ofelia Tujchneider, Claudio Carrión y Carlos Ramonell.
Ariel Durán-Sergio Ferrer