El Juzgado federal de Rosario, a cargo de Carlos Vera Barros, tiene en sus manos un pedido de reapertura de la investigación sobre el crimen del dirigente justicialista Constantino Razzetti, ocurrido en 1973 y -según se estima- relacionado con los primeros pasos de la "Triple A". Este fue presentado recientemente por Carlos Razzetti -hijo de la víctima- patrocinado por el diputado Angel Baltuzzi y el abogado Eduardo Lago.
Concretamente, la estrategia apunta a demostrar -según los términos de Lago- que fue "un delito de lesa humanidad, porque así lo ha reconocido el Estado a través de la secretaría de Derechos Humanos de la Nación".
Entre los fundamentos esgrimidos por los que patrocinan el pedido, figuran los convenios internacionales a los que adhirió el país, que determinaron la imprescriptibilidad de los crímenes de lesa humanidad. "El tema está archivado, no se investigó desde 1993 y el expediente es deficitario. De ahí surgen algunas líneas investigativas a las cuales tenemos la posibilidad de dar continuidad" detalló Lago.
Para profundizar estos argumentos, Carlos Razzetti ofreció elementos que -espera- aporten al reconocimiento de su pedido de reabrir la causa. "Yo sostengo que no hubo respuesta del estado en la investigación, y considero que fue un crimen con móvil político; el objetivo es terminar con la impunidad de 30 años". En este orden, Lago explicó que aún "no hubo respuesta ante el pedido de reapertura", pero "encontraron buena predisposición del juez".
Razzetti recordó que "para entender la dimensión del hecho, hay que recordar que mi padre era muy reconocido y a su velorio asistieron 12 mil personas".
Juan Ignacio Novak