1.000 ejecuciones en EE.UU.

Estados Unidos probablemente llegue esta semana al macabro hito de 1.000 ejecuciones de convictos desde 1976, aunque la pena capital está disminuyendo en ese país ya que cada vez menos jueces optan por sentenciar a muerte a los condenados.

John Hicks, un negro de 49 años convicto por haber matado, bajo los efectos de la droga, a su madrastra y su nuera, recibió la inyección letal el martes en la prisión de Lucasville, Ohio (norte), convirtiéndose en el preso número 999 ejecutado desde que la Corte Suprema reinstauró la pena capital hace 29 años.

Robin Lovitt, un asesino convicto en la cárcel de Jarrett, Virginia (sureste), iba a convertirse hoy en el preso número 1.000 en ser ejecutado, pero a última hora de ayer su pena fue conmutada a cadena perpetua por el gobernador de ese Estado.

Sin embargo, por lo menos otras dos ejecuciones están previstas el viernes, en Carolina del Norte y del Sur (sudeste).

Más de la mitad de las ejecuciones se ha producido en tres Estados: Texas (355 ejecutados), Virginia (94) y Oklahoma (79).

AFP