Promoción de ambientes saludables
Estudiantes de Medicina difunden sus actividades
Un grupo de alumnos que están a punto de alcanzar el título de Promotores de Salud, recurrieron a El Litoral para informar sobre las medidas de conservación de los recursos naturales, necesarios para la vida.

Agua, aire y tierra, fueron los tres elementos vitales elegidos por un grupo de estudiantes de 2° año de Medicina, del Área de Promoción de la Salud, que busca fomentar medidas tendientes al cuidado de la salud de las personas y el medio ambiente.

Fiorela Cavalieri es una de las integrantes y está a punto de recibirse de Promotora de Salud, al igual que sus nueve compañeros, Esteban Abarenque, Florencia Benedetti, Lourdes Delfino, Ligia Gareis, Raquel Kees, Nicolás Mathey, Lucas Rodríguez, Sofía Stec y Francisco Varela.

Estudian en la Ciudad Universitaria, en El Pozo, y responden al Programa de Ciencias Médicas, que lleva 5 años de implementación en la ciudad. Fue creado por la UNL con vistas a dictar la carrera en Santa Fe, para lo cual se firmaron convenios con la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Rosario y con el Ministerio de Salud de la provincia.

Pero "para ser Promotor de Salud hay que estudiar dos años. A los tres nos dan el título de Interventor en Salud, y después nos recibimos de Médicos", explicó Cavalieri, y agregó que de concluir con éxito esta etapa, estarán habilitados para "intervenir en centros de atención familiar, centros comunitarios, hospitales, y en todo lo que sea promoción de salud".

La misión de los futuros profesionales es "transmitir información para lograr una mejor calidad de vida", y para lograrlo apelaron al diario.

"Nunca nos encargamos de lo que rodea al hombre, que se ve afectado por el ambiente", dijo Cavalieri, que junto con su equipo intenta "concientizar sobre los recursos más importantes, que son el agua, el aire y el suelo" (ver aparte).

Consultada acerca de los temas que más preocupan, la futura médica menciona el de la contaminación del agua, "sobre todo porque hay gente que no tiene agua potable. Entonces hay barrios con determinadas necesidades, que precisan de los promotores de salud para que les enseñen a potabilizar, porque el recurso está contaminado o directamente no existe".

Sociedad exitosa

La relación ambiente - salud requiere de tres aspectos para que se transforme en una sociedad exitosa. Según el informe presentado por los estudiantes se debe "(I) alcanzar una base sostenible que apoye la salud para todos, (II) proporcionar un medio ambiente que fomente la salud, y (III) lograr que todas las personas y organizaciones estén conscientes de sus responsabilidades respecto de la salud y de su ambiente básico".

Para obtener tales resultados "se necesita de la participación de los miembros de la sociedad, para que desde cada una de sus actividades -en el hogar, el trabajo, la escuela y la comunidad toda- consideren el valor del agua, el aire y el suelo haciendo un uso eficiente y cuidando de no regresarlos tan contaminados para preservar la calidad de las reservas naturales".

Los futuros médicos consideraron además, que "la óptima calidad de vida exige que el equilibrio de la naturaleza no sea modificado, por eso el hombre debe aprender que el ambiente no es algo que pueda manejar según su voluntad sino integrarse en él para tener una vida mejor".

Pero no todo depende de la responsabilidad individual, también plantean la intervención "de los gobiernos en el mantenimiento del bienestar humano. Los planificadores necesitan estar bien informados de la situación en sus jurisdicciones, a fin de que puedan adoptar medidas pertinentes".

En definitiva, "la conservación y mejora de la salud debe colocarse en el centro de las inquietudes sobre el ambiente y el desarrollo", pregonan los estudiantes. "Sin embargo, sólo en raras ocasiones recibe la salud un alto grado de prioridad en las políticas ambientales y en los planes de desarrollo".

Agua, suelo y aire

Son componentes indispensables para los seres vivos, por lo tanto debemos procurar su preservación y cuidado, porque la población mundial se agranda y estos recursos en cambio tienden a escasear y deteriorarse. Son patrimonio de la humanidad, por eso deben ser protegidos por cada uno de nosotros, y a pesar de las fronteras, la cooperación debe ser internacional.

Tanto el agua, el suelo y el aire son contaminados por la acción del hombre, que luego padece las consecuencias nocivas en su salud.

Para mejorar las condiciones medioambientales, una de las propuestas es la promoción de ambientes saludables, que apunta al cambio de hábitos personales, ya sea en la casa, el barrio o la comunidad en su conjunto.

Reducir el gasto indiscriminado de agua de uso doméstico es un buen principio, pero a su vez se debe evitar incinerar basura, que contamina el aire, es utilizada como relleno sanitario, y los productos tóxicos que despide se trasladan a las napas de agua, reiniciando el círculo vicioso.

Si bien los malos hábitos de particulares ponen en riesgo los preciados recursos, son las grandes industrias y las explotaciones agropecuarias las que más deterioran el ambiente, por lo general, sin contemplar la calidad de vida de los habitantes de la zona.

La eliminación directa de fluidos sin tratamiento, a canales, ríos y mares; las densas nubes de humo que generan smog y lluvia ácida, la deforestación y el riego artificial -que se lleva la mayor parte del agua- son algunos de los grandes flagelos, que también deben ser enérgicamente tratados.

Sabías que:

* Con una ducha de 5 minutos o menos se pueden ahorrar 2.000 litros de agua al año.

* Cada vez que se utiliza el lavarropas se pierden 200 litros de agua. Usándolo en su máxima capacidad, la máquina trabaja haciendo un uso eficiente de agua, economizando litros.

* Al lavarte los dientes con la canilla abierta se malgastan 13 litros de agua por vez. Fomentar el hábito de cepillarse usando sólo un vaso de agua preserva el recurso.

De la redacción de El Litoral