Por primera vez una mujer tendrá parte de la cara de otra

Realizaron en Francia inédito trasplante parcial de rostro


Por primera vez, una mujer de 38 años, se despertó con parte del rostro de otra persona, después de haber recibido un injerto del triángulo facial nariz-labios-mentón, el domingo en la ciudad francesa de Amiens.

EFE-AFP

La paciente del primer implante de nariz, boca y barbilla se encuentra en "excelente estado general", según los médicos franceses que han llevado a cabo la operación y que comparecerán mañana en rueda de prensa para ofrecer los detalles de esta intervención sin precedentes.

Se trata del doctor Jean-Michel Dubernard del hospital Edouard Herriot de Lyon (sureste de Francia) y del cirujano experto en reconstrucción maxilofacial Bernard Devauchelle, del centro hospitalario universitario de Amiens (norte).

Dubernard fue el primer cirujano en realizar el implante de una mano, en 1998, así como un doble injerto bilateral de las dos manos y los antebrazos, en 2000.

La paciente, una mujer de 38 años que desea mantener el anonimato, presenta "un excelente estado general y el aspecto del implante es normal", según un comunicado conjunto de los dos hospitales.

El primer trasplante parcial de rostro proveniente de un donante en estado de "muerte cerebral" se efectuó entre los días 27 y 28 pasados a la paciente, gravemente desfigurada en mayo pasado por la mordedura de un perro, que le arrancó los dos labios y parte de la nariz.

Graves lesiones

"Más allá de las consecuencias estéticas, la herida entrañó lesiones" que le impedían realizar normalmente "tanto la función del habla como de la masticación", indica el comunicado divulgado anoche.

Añade que ese tipo de lesión es "extremadamente difícil, incluso imposible de reparar por técnicas de cirugía maxilofacial habituales".

El trasplante fue efectuado a partir de la donación de una mujer en estado de muerte cerebral encefálica en el hospital universitario de Lille (norte), previa autorización de su familia.

El implante se ha centrado en "tejidos compuestos, es decir, la piel, el tejido subcutáneo, los pequeños músculos de la cara y elementos arteriales y venosos", informa hoy la revista Le Point, que fue la primera en develar el asunto.

La revista destaca que se trata de un trasplante "de gran riesgo médico y psicológico", citando "el peligro de rechazo a corto y largo plazo y las complicaciones consecutivas a toda cirujía mayor, como también las de carácter ético y sicológico".

El visto bueno de la autoridades sanitarias para llevar a cabo el implante fue dado el verano pasado.

Opinión negativa

En 2004, el Comité Consultivo Nacional de Ética (CNEE) emitió una opinión más bien negativa sobre la cuestión cuando otro doctor francés planteó la misma posibilidad, pero para un trasplante total de cara, aunque dejó la puerta abierta para operaciones parciales.

El mayor riesgo al que se tendrá que enfrentar la paciente durante el resto de su vida será de tipo inmunológico y tendrá que tomar medicamentos contra el rechazo del trasplante.

Hay riesgos de rechazo durante diez años y a más largo plazo de linfoma, según los expertos, que recomiendan que para evitarlo se practique paralelamente un trasplante de médula del mismo donante.

Otro interrogante -añaden- es cómo va aceptar y asimilar la paciente su nueva imagen y cómo va a vivir el hecho de que una parte de su cara perteneció a una persona fallecida.

Uno de los grandes expertos en cirugía reparadora de París destacó el aspecto emotivo del debate, haciendo notar que el rostro tiene "relación con el alma".

Otros apuntan las grandes esperanzas que esta intervención abre para personas gravemente desfiguradas, como los grandes quemados, los traumatismos severos o los cánceres muy destructivos.

Híbrido

Esta mujer, que había quedado gravemente desfigurada, tiene ahora un rostro que no es el suyo, ni el de la donante, sino una cara híbrida. Se trata de un injerto con gran significado simbólico, pues vivir con parte del rostro de un muerto no es algo que parece fácil.

Para los psiquiatras, si la tentativa tiene éxito, la mujer deberá asumir que perdió su identidad y adoptar su nueva imagen.