El discurso que pronunció ayer el presidente de los Estados Unidos, George W. Bush en la Academia Naval de Annapolis "parece más arrancado de una fantasía en blanco y negro que de una compleja realidad", señaló USA Today.
Lejos de reforzar el apoyo a la guerra, Bush "perdió su momento" y marcó una desconexión entre lo que son "sus percepciones más atractivas y lo que es alcanzable", añadió el periódico de circulación nacional.
"El ingreso de Estados Unidos en Irak estuvo basado en una inteligencia defectuosa. Su salida no debería estar condicionada a una noción defectuosa de lo que se puede lograr" en ese convulsionado país, señaló el editorial de USA Today.
Poco antes del discurso de Bush, la Casa Blanca distribuyó un documento sobre Irak señalando los objetivos que deben alcanzarse antes de disponer una retirada de las tropas estadounidenses de esa nación.
"El documento y el discurso de Bush fueron casi completamente un refrito del mismo gastado argumento de que todo marcha bien", subrayó The New York Times, que comparó a Bush con el difunto presidente Richard Nixon y su estrategia de 1969 para terminar con la guerra de Vietnam.
El Washington Post, por su lado, estuvo de acuerdo con el argumento de Bush de que una retirada de las tropas estadounidenses depende de las condiciones que imperen en Irak y del juicio de los comandantes. Sin embargo, el diario advirtió que Bush "continúa sin entender la magnitud de este desafío". "Cada plan que la administración ha preparado, comenzando con la invasión original, ha estado basado en suposiciones demasiado optimistas y recursos insuficientes", indicó el editorial del Post.
"Ahora, una vez más, la estrategia supone una serie de éxitos en los próximos 12 meses que nos aproximen al milagro", destacó el periódico, agregando que es poco realista presumir que Irak puede alcanzar su estabilidad tres años después de la invasión encabezada por Estados Unidos.
Por su lado, el Wall Street Journal no encontró ningún defecto en el discurso de Bush y señaló que fue "más notable porque por primera vez en meses Bush profundizó en los detalles de la estrategia militar estadounidense, especialmente en el entrenamiento de las fuerzas iraquíes".
Según el diario económico, "hay razones para el optimismo en Irak" y esto hizo que el presidente continuara justificando la guerra en su discurso y que "no fallara nunca en presentar la senda para la victoria".
Como era de esperar, el ultraconservador Washington Times fustigó la "politiquería cínica" de los demócratas al aprovecharse del bajo nivel de aprobación a Bush en las encuestas y disociándose a sí mismos "de lo que perciben como fracaso en Irak".
El discurso de Bush "no presentó nada nuevo", según el Washington Times. "La explicación presidencial sobre la situación en el terreno, tan sólo fue hablar, pero sin embargo (la explicación) fue bienvenida", precisó.
En el terreno, tres militares estadounidenses murieron en las últimas horas en Irak, lo que eleva a 2.100 las pérdidas en las filas de Estados Unidos pero su presidente, George W. Bush, se niega a establecer un calendario para una retirada de sus tropas.
Un marine perdió la vida en combate y otro en un accidente de tráfico en el sector de Faluja, un bastión sunita a 50 km al oeste de Bagdad que fue pacificado por la fuerza durante una ofensiva estadounidense-iraquí en 2004, mientras que en el norte de Bagdad murió un soldado por las heridas de bala que había sufrido, señalaron dos comunicados militares.
Ayer, en un discurso muy esperado, Bush eludió pronunciarse sobre una fecha para la retirada de sus fuerzas de Irak.
Esquivó la cuestión pese a que una conferencia de reconciliación iraquí exigirá, a principios de 2006, un calendario concreto y a que, según los sondeos, la mayoría de los estadounidenses quieren el regreso a casa de sus soldados.
Bush dijo que lo único que aceptará es "una victoria total" y que la misión concluirá "cuando las fuerzas de seguridad iraquíes puedan garantizar la seguridad" e Irak deje de ser un "refugio para los terroristas que preparan nuevos atentados".
Dudas
La mayoría de los estadounidenses duda de que el presidente George W. Bush tenga una estrategia para alcanzar la victoria en Irak, según una nueva encuesta divulgada después de que el mandatario difundiera su política para Irak.
Un sondeo de CNN/USA Today sostiene que el 55 % de los consultados no cree que Bush tenga un plan para alcanzar la victoria en Irak, mientras que 41 % piensa que sí lo tiene.
Los detalles sobre la vida de la primera terrorista suicida europea, una mujer de 38 años que nació y vivió en Bélgica, han conmocionado al país, que no termina de comprender cómo una persona criada como cualquier belga y que llevaba una existencia aparentemente normal pudo inmolarse en Irak.
Toda la prensa francófona y flamenca dedica hoy portadas enteras a la historia de la terrorista suicida Muriel Degauque y a la redada policial que ayer permitió desarticular en el país una estructura de reclutamiento de activistas al servicio de la "guerra santa".
Según revela La Derniere Heure, Degauque pasó la mayor parte de su vida en la ciudad de Charleroi (sur del país), donde había trabajado como camarera en un café y dependienta en una pastelería.
La joven, que se había convertido al Islam, vivió sus tres últimos años en Bruselas, cerca de la estación de Midi, con Hissam Goris, un ciudadano belga de origen marroquí que murió en un enfrentamiento con soldados estadounidenses en Irak cuando intentaba inmolarse como su compañera.
"Al principio era el chador. Más recientemente, el velo. Cuando nos veíamos, imponía sus reglas. Aunque estábamos en nuestra casa, mi marido debía comer en la cocina con Hissam y las mujeres nos quedábamos en el salón", recuerda la madre.
Tras conocer la nacionalidad de la suicida, revelada por la aparición de un pasaporte belga entre los restos del atentado, la policía belga puso en marcha una investigación, que se saldó ayer con la detención de 14 personas en distintas localidades.
De los detenidos, nueve son belgas -dos de ellos de origen tunecino-, tres de Marruecos y otros dos naturales de Túnez.
Todos pertenecen supuestamente al movimiento de la Jihad internacional y son sospechosos de terrorismo.