EFE
El escritor peruano Mario Vargas Llosa afirmó en México que "no hay ningún valor en el nacionalismo", una ideología aberrante a la que considera "el gran obstáculo" para que América latina sea democrática.
"Desde mi punto de vista, el nacionalismo es una catástrofe para cualquier país, en cualquier circunstancia", declaró Vargas Llosa en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, que este año tiene a Perú como país invitado.
Ante cientos de personas que acudieron a escucharlo durante la inauguración del ciclo "Diálogo: Convergencias y divergencias entre Perú y México", Vargas Llosa se expresó rotundamente y dijo que, a pesar de que la globalización marca una necesidad de apertura que muchos países han entendido, ésta no se ha producido en la región.
"América latina da el triste espectáculo de que todos los intentos de crear organismos regionales fracasan uno tras otro por el lastre del nacionalismo, del que ninguno de nuestros países ha conseguido liberarse", señaló.
Según el escritor, "no hay ningún valor en el nacionalismo. Es un puro desvalor", al tiempo que llamó a no confundir el nacionalismo con "el amor natural que uno tiene al medio en el que nació, en el que creció, que le da toda su referencia cultural.
"El nacionalismo es una ideología colectivista que convierte en un valor el accidente más banal, que es el lugar de nacimiento de una persona, y hace de eso un valor y, en alguna forma, un privilegio", indicó Vargas Llosa.
El novelista considera que los nacionalismos de la región desencadenaron buena parte de sus guerras y fueron la excusa para que los gobiernos de esos países "gastaran inmensas sumas de dinero armándose, llenándose de arsenales para combatirse, defenderse uno del otro".
Recordó que en esas circunstancias los ejércitos jugaron en muchas ocasiones "el papel de partidos políticos" y señaló que "un partido político armado de cañones y de fusiles es siempre un ganador.
"El nacionalismo está detrás de las dictaduras, que ha sido la razón mayor de nuestro fracaso en los intentos democráticos que hemos tenido y en nuestro atraso económico, desde luego", recalcó.
Vargas Llosa consideró que el nacionalismo de cualquier clase "está esencialmente reñido con la cultura democrática" porque hace que las personas no existan como tales, sino sólo "como parte de una tribu, como miembros de una sociedad, de una nación, que es el valor supremo.
"Yo creo que al nacionalismo hay que atacarlo frontalmente como lo que es: una aberración ideológica, una forma de religión laica nacida apenas en el siglo XIX, pues comienza en el XVIII pero nace en el XIX, y nace sólo para producir catástrofes en la humanidad", afirmó.
En particular, el escritor hizo referencia al atraso que esa forma de pensar y hacer política ha causado en Latinoamérica.
"(Si) nosotros no hemos llegado a adoptar la cultura democrática, que es el único instrumento para desarrollar, para crear un sistema de vida humano, una legalidad, para que la libertad sea una realidad, se debe fundamentalmente al nacionalismo", indicó.
"Ha sido el gran obstáculo para que seamos democráticos", añadió el escritor, quien pidió cotejar la experiencia de dos de los protagonistas de la FIL de este año: Perú y México.
Ambos tuvieron civilizaciones prehispánicas de vanguardia, pero hoy son "países pobres, atrasados, que una y otra vez fracasan, pierden el tren y se quedan en la estación".
También lamentó que, ante los cambios y el progreso, la reacción en los países de la región fuera cerrar fronteras y tratar de desarrollar "economías nacionalistas para defender nuestras identidades.
"Identidades entendidas en términos colectivos no existen. Son ficciones", añadió el escritor peruano. "Yo estoy a favor de las ficciones, soy un escritor de novelas y nada me gusta tanto como las ficciones, pero las literarias. Las ficciones políticas, no. Son peligrosas, mentirosas, no hay una ficción más mentirosa que la de una identidad colectiva. Eso no existe", concluyó.