Pulido idiomático
Enrique José Milani

1. Un error frecuente y silencioso: consiste en omitir la ese cuando "le" se refiere a varios seres o cosas. Es un error muy común en el habla tanto oral como escrita, y suele ocurrir cuando el pronombre personal le-les cumple función de objeto indirecto, es decir, la acción verbal se cumple en provecho o daño de una persona o cosa: le regaló un libro, les regaló un libro; no le dijo la verdad, no les dijo la verdad. Cuando le, en esta circunstancia, se refiere a más de un ser o cosa debe pluralizarse: les echó en cara su cobardía, les franqueó la puerta. Esta norma se aplica inclusive en el caso del leísmo, o sea, el empleo de le-les (en lugar de lo-la-los-las) en el objeto directo. Se trata de un rasgo lingüístico de algunos lugares de España e Hispanoamérica, incluida la Argentina. Es usual en Corrientes: le castigó brutalmente, les visitó sin avisarles, le llevó de compañía, le vistió de arriba abajo.

2. Empleo incorrecto de "donde" en lugar de "cuando". Al hábito de usar "donde" con antecedente que expresa tiempo (momento, instante, día, mes, semana, año, siglo, etc.) lo denominamos "dondismo", voz acuñada para señalar dicho vicio. Trascribimos textualmente algunos ejemplos: "qué pena me da la Argentina, que al día 2 de abril, donde recordamos a nuestros héroes de Malvinas, lo hayan convertido en un día de turismo". "Pienso que los cuentos transcurren en ese tiempo de la memoria donde se mezcla todo, como en los sueños". "Resulta doblemente grato en este tiempo miserable donde ni siquiera la poesía se salva de la maraña, de la confusión...". "En este año donde muchos fueron víctimas de la inseguridad". "Ocurrió en el momento donde salíamos de la escuela". Remplacemos en estos ejemplos donde por cuando y se restablecerá la corrección gramatical. 3. �Cuál de estas dos expresiones es la correcta: este año hubo mucho más lluvias o este año hubo muchas más lluvias? Sin dudas, la segunda, pues "muchas" es pronombre indefinido en función adjetiva y debe concordar con lluvias (fem. pl.). Igualmente en los ejemplos siguientes: tiene mucha más contemplación con ellos, compró mucho más terreno que lo esperado, desfilaron muchos más soldados que otras veces, esta vez contrató muchas más empleadas. La prueba de que estas oraciones son las correctas estriba en que si traspolamos "más", siguen teniendo sentido y siguen siendo correctas: este año hubo muchas lluvias más, compró mucho terreno más que lo esperado, desfilaron muchos soldados más que otras veces. La cuestión cambia cuando "mucho" es pronombre indefinido en función adverbial. En este caso es invariable y modifica al adverbio de cantidad "más", elevando su valor: Esta moto es mucho más silenciosa, Silvia es mucho más cariñosa, lo vi mucho más dispuesto, los quiero mucho más concentrados y eficientes. La traspolación es imposible, pues resulta un despropósito: esta moto es mucho silenciosa más, lo vi mucho dispuesto más.También es adverbio, y por lo tanto invariable, seguido de los comparativos mayor, menor, mejor, peor: tendremos mucho mayores inconvenientes; mucho menos fracasos; mucho mejores dividendos y mucho peores enemigos. 4. La Academia aconseja tildar las voces extranjeras -si su grafía se adecua a las normas de acentuación castellana- a fin de acertar con la adecuada pronunciación. Entonces, �por qué no tildar palabras como: cíber, récord, médium, memorándum, máster, kárting, rápex, chárter, gángster, ránking, cátering, aeróbic, búnker, déficit, superávit, dúplex, géiser, zápping, nápalm, láser, spónsor, hábitat, íceberg, sándwich, shópping, súper, júnior, hólding, tándem, trékking, últimátum, etc.?