Señores directores: Soy mujer, ni feminista ni machista. Me defino como ser humano y no adhiero a ninguna forma de violencia, esto es, a ninguna de sus manifestaciones, que no son pocas. Me molesta que se haya realizado una movilización alrededor del monumento del Sr. Monzón, que está puesto ahí por lo que significó como deportista y no por sus manifestaciones violentas, que no son patrimonio exclusivo del hombre: las mujeres también lo somos. Que el número sea menor no significa que no existamos. Todo ser humano lo es y, si no lo manifiesta, es porque emplea mecanismos que le sirven para desviarla.
Tal vez debió erigirse algún símbolo y hacer una marcha contra la violencia sin especificar sexo. Es asexuada.
Nosotras somos más sutiles en ejercerla. La violencia no es sólo puñetazo, golpe y violación. Sus formas son tantas y tan variadas que no podría enumerarlas; la ejercen hombres y mujeres, padres contra hijos y a la inversa, el fuerte sobre el débil, el de arriba para quien está debajo y es infinita la lista.
El Estado ejerce violencia cuando deja morir de hambre a los niños, cuando transita entre la marginalidad y la pobreza, cuando, a través del Pami o como se llame, practica el genocidio.
Reitero: no adhiero a ningún tipo de violencia. Sería la primera en encabezar una manifestación en su contra. Pero vestirme de blanco como si fuera la Virgen, creyéndome a salvo de cometerla, significaría hipocresía. Y rodear la figura de Monzón me parece un desacierto. Sus puños fueron aplaudidos por el mundo entero, fue ovacionado y admirado justamente por eso. O han olvidado el "Dale, Negro, matalo, matalo". Se sabe, además, que ciertos deportes necesitan determinado grado de violencia para poder manifestarse. Llevados a la vida diaria, poseen una fuerza letal más allá de lo intencional.
Pero lo que no me parece justo es ensuciar el monumento de un hombre que -con todas sus carencias- jugó y pagó y que pasó a la historia no como maltratador, sino como deportista. Y ahí está lo injusto de la cuestión.
Sin ahondar en quién es responsable de que no se le hayan pulido los aspectos negativos de su personalidad, para que no llegara a lo que llegó.
Un cenicerazo -alcance o no su objetivo- también es un acto de violencia, �o no? Y nadie se manifestó en su contra.
Los hombres son violentos y las mujeres, también. No somos vírgenes en ese sentido; por lo tanto, no podemos vestirnos de blanco.
Silvia Braun de Borgato
DNI: 5.381.597. Ciudad.