Exito local en la San Silvestre

El brasileño Marílson Gomes do Santos se adjudicó el sábado la octogésma primera edición de la Corrida de San Silvestre, que como todos los fines de año se corrió por las calles de San Pablo.

Ganador de la edición 2003, Gomes do Santos tuvo un gran duelo con el keniata Robert Cheruiyot, ganador en 2004, quien finalizó en segundo lugar. El brasileño corrió los 15 kilómetros en 43 minutos 21 segundos, alzándose con el triunfo y también con unos 9.000 dólares.

La prueba femenina quedó en poder de la serbio-montenegrina Olivera Jevtic, quien también se la había adjudicado en 1998, con un tiempo de 51 minutos 38 segundos, aventajando a la keniata Rose Cheruiyot y la etíope Bizunesh Bekele.

Por otra parte, el argentino Carlos Alberto Rodríguez logró su novena victoria en la prueba de la categoría sillas de ruedas en la San Silvestre 2005. El bonaerense fue el mejor de la legión de 23 argentinos que compitieron, aunque uno solo de ellos, Jorge Mourelle, lo hizo sin mayor figuración entre los corredores de élite.

En Vitoria

Los atletas africanos apabullaron en la San Silvestre de Vitoria al adjudicarse los podios completos de las categorías masculina y femenina. De los 1.550 participantes, el keniata Kiprono Menjo y la etíope Rehima Kedir, fueron los más veloces en el nuevo circuito de 8,5 kilómetros, al lograr 23 minutos 37 segundos y 26 minutos 37 segundos, respectivamente.

En Madrid

La británica Paula Radcliffe y el keniano Eliud Kipchoge, dos campeones del mundo, dieron rango universal a la San Silvestre Vallecana, en Madrid, con sus victorias en una carrera que batió su récord de afluencia con 17.500 atletas en la salida y en la que Juan Carlos de la Ossa y Marta Domínguez fueron los mejores españoles.

Kipchoge, campeón mundial de 5.000 metros en París 2003 y bronce olímpico en Atenas 2004, dinamitó la prueba desde la salida. El keniano fue la punta de flecha de un grupo que en solo dos kilómetros, a un ritmo infernal de 2:35 quedó reducido a ocho unidades.

Radcliffe coronó en Vallecas su año de gloria en el que obtuvo, después de perseguirlo durante años su primer título mundial, el de maratón, la prueba en la que tiene el récord mundial en 2h.15:25.