De la redacción de El Litoral
Durante el primer trimestre de 2006, el gobierno intentará recuperar al menos un tercio de las reservas destinadas a cancelar mañana la deuda con el FMI, intensificando las compras de divisas por parte del Banco Central (BCRA) y apurando la colocación de Boden 2012 a Venezuela.
Según estimaciones del plantel técnico del BCRA, entre enero y marzo las reservas deberían aumentar en no menos de 3.000 millones de dólares, considerando que estacionalmente se acerca un período de alto ingreso de divisas por la cosecha gruesa.
para ello habrá una fuerte intervención oficial en el mercado cambiario, que permitirá mantener el dólar por encima de los 3 pesos.
Como se sabe, Venezuela se comprometió a adquirir durante este año un mínimo de 2.500 millones de dólares en títulos argentinos. Al respecto, la idea sería acelerar todo lo posible estas colocaciones que -según la promesa del Palacio de Hacienda- tendrán como destino el incremento de reservas y no serán aplicadas a cubrir necesidades de financiamiento.
En otro orden, y dado que hoy es feriado en los Estados Unidos, recién mañana, horas antes de efectuar la operación, el FMI comunicará al gobierno el monto exacto de Derechos Especiales de Giro (DEG) que deberá abonar.
En principio, los 9.810 millones de dólares bajaron a 9.500 millones por un pago que se le realizó al FMI en diciembre. Pero de esa cifra unos 220 millones saldrán de la Tesorería por el proceso de recompra de deuda que había quedado pendiente, por lo cual la caída de reservas rondaría en realidad los 9.300 millones.
Según el último dato del BCRA, las reservas ascendían el último día hábil de 2005 a los 28.047 millones de dólares, con lo cual bajarían hasta aproximadamente 18.700 millones de dólares.
El jueves pasado, durante la presentación del Programa Monetario 2006 en el Senado, el presidente del Banco Central, Martín Redrado, aseguró que para fin de año se recuperaría la totalidad de las reservas aplicadas a cancelar la deuda con el FMI.
Además, habrá una fuente adicional de recursos: el Fondo Anticíclico, que dispondrá de unos 2.000 millones de dólares. Se trata de los fondos que figuraban en el Presupuesto 2006 para pagar deuda con el FMI, que ahora se terminarán ahorrando, según fue informado por la ministra de Economía, Felisa Miceli, al anunciarse la cancelación de la deuda con el organismo internacional, coincidieron en resaltar hoy varias publicaciones especializadas.
El gobierno tomó la decisión de pagarle toda la deuda al FMI con el objetivo de evitar la negociación de un programa, que a cambio de la refinanciación de vencimientos imponía la aceptación de una serie de condicionamientos a la política económica.
La medida fue instrumentada a través de un decreto de necesidad y urgencia (DNU), que luego fue ratificado por el Congreso Nacional.
La norma creó las reservas de libre disponibilidad (que son aquellas que exceden las necesarias para respaldar la base monetaria) y habilitó su asignación para cancelar el pasivo con el organismo.
La operación no implica la salida de la Argentina de la estructura del FMI, ya que seguirá perteneciendo al organismo y se someterá a las revisiones anuales que se ejecuta en el marco de la constitución de su Artículo IV. Esta norma obliga al FMI a realizar una auditoría anual de la situación macroeconómica todos sus países miembros.
La falta
de un programa con el FMI no interferirá en la relación financiera que la Argentina mantiene con el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que entre otras cosas brindan financiamiento a los planes Jefas y Jefes de Hogar.