31: a bailar a otra parte

Más de 12.000 jóvenes de Santa Fe se desplazaron hacia localidades vecinas para ir a bailar la noche del 31. Al parecer, no querían que la medida que adoptó el municipio de prohibir a los boliches locales abrir sus puertas para Año Nuevo los dejara sin salida.

Por eso, según los datos que difundió esta mañana la Unidad Regional I, esa masa de gente se trasladó a Santo Tomé, Paraná y otras ciudades aledañas. Este hecho "no tiene el más mínimo sentido" para la Cámara de discotecas, pubs y afines. Así lo remarcó su presidente, Germán Ramseyer, que agregó que "va en contra de lo que se persigue. Porque, si se estaba buscando la seguridad de los jóvenes, con esto no se logra".

Ramseyer remarcó que todos los boliches nucleados en esta Cámara respetaron la medida de cerrar a pesar de "desconocerla" porque "consideramos que este decreto no tiene sustento legal". Por eso, tampoco presentaron un recurso de amparo. Lo que sí están haciendo es analizar el daño económico que esto implicó y, una vez que concluyan, es posible que presenten un reclamo formal contra el municipio.

La decisión de la Municipalidad de impedir que abrieran los locales sorprendió a varios. Ramseyer contó que fueron consultados por varios medios del país: "Más de 7 radios de Rosario nos llamaron porque no lo podían creer. También de TN y Crónica, era una cosa inaudita".

Por último, Ramseyer consideró que la medida es el "corolario de una actitud que ha tenido el municipio desde mediados de año. Santa Fe siempre fue un lugar de aglutinación de gente. Este año, por primera vez en la historia y por políticas desacertadas, se revirtió la tendencia: nosotros exportamos gente".

No saben controlar

Por su parte, el concejal Jorge Henn (UCR Encuentro) remarcó que, "más allá de la decisión política de cerrar o no, si el intendente municipal dice que no puede controlar cuatro boliches, tendría que repensar su capacidad para dirigir los destinos del municipio".

Desde su bloque, a principios del año pasado presentaron una nota y una resolución para que Balbarrey convoque a una reunión de la Comisión de Espectáculos Públicos, que tiene el objetivo de implementar "medidas para garantizar la seguridad en los boliches". Nunca se concretó.

Para Henn, "las medidas que tomó el intendente son un reconocimiento implícito de que no se hicieron los deberes durante el año. No se llevaron adelante los controles. Si se hubieran hecho bien las cosas, no se deberían haber cerrado los boliches".