Mariana Rivera
Tensiones, estrés, falta de sueño, muchas preocupaciones. Todos esos ingredientes dan como resultado personas con dolores de cabeza o cefaleas; el que alguna vez las padeció sabe de qué estamos hablando.
"Es como un latido constante en las sienes o un fuerte dolor en la base de la cabeza, algo muchas veces intolerable", coinciden quienes padecen con frecuencia este malestar.
El 50 % de las consultas que reciben los médicos clínicos obedece a esta causa, una patología más frecuente en las mujeres de entre 20 y 50 años, que hasta puede provocar ausentismos laborales por las complicaciones que acarrea. Además, en los consultorios de los neurólogos se calcula que el 30 % de las consultas es por cefaleas.
Desde hace más de un año funciona en el hospital Cullen de nuestra ciudad el denominado consultorio de Cefaleas, dependiente del Servicio de Neurotoxicología, que está a cargo del Dr. Juan Carlos Langhi.
Dicho consultorio -dirigido por los Dres. Ernesto Blumenfeld y Javier Anzardi, concurrente del servicio- ya cuenta con 220 pacientes registrados con diagnóstico entre noviembre de 2004 y el mismo mes de 2005, pero existen otros tantos que todavía carecen de diagnóstico y están en estudio.
"La mayoría de los pacientes son nuevos y los que ya fueron educados e instruidos en su dolor de cabeza después vienen con más tranquilidad, una vez cada dos meses, mientras que los que ya saben manejar bien su patología vuelven a los seis", explicaron los profesionales. La intención es brindarles una buena información para que puedan prevenir y/u obtener el tratamiento más adecuado.
Aseguraron que organizaron el trabajo del servicio y concentraron ese tipo de patologías en el consultorio de manera de poder manejarla, no sólo para contar con una estadística, sino para un mejor acceso para el paciente.
El 80 % de los dolores de cabeza que tienen las personas está dentro de un grupo denominado cefaleas primarias, y el resto corresponde a las secundarias, otras patologías como las infecciosas (sinusitis, gripe), tumores, meningitis, trastornos circulatorios o vasculares, tóxicas, en su gran mayoría.
Tras un buen estudio del caso, el especialista (neurólogo) debe clasificar el tipo de dolor de cabeza que tiene el paciente, de manera de diagnosticarlo y medicarlo correctamente.
Blumenfeld y Anzardi aseguraron que "el consultorio concentra la patología de dolor de cabeza, que se hace difícil de tratar, ya que nos llegan los casos de pacientes que vienen de años de estudio y tratamiento. Les enseñamos que lo primero que se debe hacer es un buen diagnóstico para ver qué tipo de cefalea tiene".
Al respecto, precisaron que la cefalea más frecuente es la de tipo tensional, pero la que más incapacita es la que va en segunda línea: la jaqueca o migraña. Sin embargo -advirtieron-, las dos están diagnosticadas iguales y son tratadas con la misma medicación, lo que no es lo óptimo para el paciente.
Opinaron que, "si uno hace un mal diagnóstico o da una mala orientación al paciente y no le explica lo que debe hacer, ocurre que éste se queda tranquilo y usa y abusa de la medicación y se transforma en una entidad nueva: la cefalea crónica diaria. Es aquel paciente que abusa de sus medicamentos y por eso ninguno le calma el dolor".
Por último, los Dres. Blumenfeld y Anzardi advirtieron que en esta enfermedad es fundamental la prevención de los dolores de cabeza y aseguraron que "el 80 % depende de lo que hace el paciente y no de la medicación".
Por este motivo, insistieron en la necesidad de brindar correcta información a quienes los padecen, ya que "muchas veces creen que sólo deben tomar la medicación y que con eso es suficiente. Pero el verdadero tratamiento debe pasar por dormir bien (descansar las horas que el organismo necesita y no las que uno quiere), bajar el nivel de estrés con que se está viviendo, desayunar bien y cumplir con todas las comidas (la falta de alimentación, hidratación y de azúcar también generan cansancio y estrés en el paciente, y luego, dolores de cabeza o no poder dormir de noche), identificar bien si está tan estresado o si se está preocupando por cosas que no van a ocurrir".
También sugirieron dedicar un tiempo a hacer gimnasia y/o una actividad personal que permite recrearnos, además de trabajar con psicoterapia y masajes para evitar estos dolores de cabeza. Concluyeron diciendo que "todo esto no implica el uso de medicación y muchas veces se consigue reducir muchísimo el dolor de cabeza. Después viene el tratamiento específico para el dolor o para prevenirlo".