Señores directores: Nunca se escuchó una idea más disparatada que aquélla que leímos días pasados en los periódicos. Por suerte no hubo un apoyo a tal iniciativa, antes bien, se escucharon opiniones en contra de toda la sociedad. Muy acertadas las opiniones del compañero Sagardoy en nombre de la Asociación del Magisterio de La Capital en su dirigencia desde la Casa del Maestro. Recuerdo tiempos vividos en el magisterio cuando recorríamos los barrios en busca de alumnos que no se inscribían en los establecimientos que les correspondía o faltaban a clase en forma continuada; las visitas domiciliarias las realizábamos en todos los momentos del año escolar o en vacaciones con el doble fin que impulsaban estas recorridas: conocer los hogares y recuperar el alumnado. Aseguraría que esta modalidad de trabajo se perdió en el tiempo.
Sagardoy decía, con muy buen criterio, que el maestro "puede" y "debe atender" cierto número de alumnos preocupándose por su formación e información para llegar a ser una persona útil a la sociedad y a su familia. Debe preocuparse por lograr un "número" para su clase o adaptar su forma de trabajo a su grupo de alumnos. La enseñanza "personalizada" puede dar frutos muy positivos en un ambiente con grandes dificultades de todo tipo; la inteligencia, capacidad y creatividad del maestro debe estar a disposición de sus alumnos.
Muy buena la posición política del señor gobernador respecto a este tema. Las autoridades que correspondan al Magisterio de la provincia debieran consultar viejos archivos (si los hubiera) y actualizar proyectos y planes cuyos resultados fueron señeros en Educación de Santa Fe y frenar así resoluciones equivocadas de algunos funcionarios de turno.
Así esperamos los "viejos maestros de escuela".
Solange Rossi.
LC: 1.117.917. Ciudad.
Señores directores: Desearía preguntarle al Sr. intendente de Santo Tomé cada cuántas semanas pasa el camión recolector de yuyos o ramas, ya que hace tres semanas que por calle Uruguay al 2500 no pasa y se están amontonando frente a mi vereda los yuyos y hojas que semanalmente voy embolsando para no hacer fogatas, como han terminado por optar muchos vecinos.
María Alejandra Rosso.
Santo Tomé.