La música es el único instrumento que tiene Occidente para afrontar la violencia, "que muestra una intensidad insoportable", dijo el director de orquesta y pianista argentino-israelí Daniel Barenboim.
El músico fue nombrado ayer socio de honor de Círculo de Lectores en un acto celebrado en la ciudad española de Barcelona, durante el cual el secretario de Estado de Asuntos Exteriores, Bernardino León, resaltó del "maestro" Barenboim que nunca haya perdido "el contacto con la realidad".
Barenboim agradeció la distinción, la primera que la editorial concede a un músico, y se refirió a su trabajo al frente de la orquesta West-Eastern Divan, un proyecto que en 1998 concibieron él y el escritor palestino ya fallecido Edward Said, premio Príncipe de Asturias de la Concordia en 2002.
A la orquesta la integra un centenar de jóvenes procedentes de Egipto, Israel, Jordania, Líbano, de los territorios palestinos, de Siria y de España.
Tras reconocer que ni él ni Said soñaron nunca con la importancia mundial que iba a tener la iniciativa, insistió en su idea de que con ella no van a cambiar el mundo, "pero es un paso".
El director general de Círculo de Lectores, Joan Tarrida, afirmó que Barenboim es una figura capital en el ámbito de la música, que será reconocido por su trabajo a favor del diálogo árabe-israelí y por "su capacidad de escuchar y percibir el sentimiento del otro".
Daniel Barenboim comparte su condición de socio de honor del Círculo de Lectores con los reyes de España, Juan Carlos y Sofía, los escritores Francisco Ayala, Miguel Delibes, Günter Grass y Mario Vargas Llosa, y los políticos Mijail Gorbachov, Federico Mayor Zaragoza y Adolfo Suárez.