Rosario (C)El ministro de Gobierno, Roberto Rosúa, relevó ayer al jefe y subjefe de la comisaría 24ª de Granadero Baigorria y también al del Comando Radioeléctrico.
Los cambios en la cúpula de esa seccional se produjeron dos días después de que el intendente de la ciudad cercana a Rosario, Daniel Lioy, denunciara por los medios de comunicación que en la zona existe una zona liberada que garantiza la impunidad de los delincuentes.
A ese reclamo se sumó también el cura de la parroquia San Pedro, Gabriel Del Paso, quien sostuvo: "La gente tiene la idea que la policía es cómplice de todo esto".
Los reclamos por los problemas de inseguridad estallaron el lunes pasado luego de que se conociera el robo de un local de electrodomésticos en pleno centro de Baigorria, donde un grupo de asaltantes se llevó mercadería por un valor de 50 mil pesos.
Luego de reunirse con los taxistas rosarinos, que ayer después del mediodía levantaron una medida de fuerza que surgió como un reclamo por la inseguridad, el ministro de Gobierno Roberto Rosúa anunció el relevamiento del jefe y subjefe de la seccional 24ª, Alberto Villa y Abel Santana, respectivamente.
También el funcionario dijo que habrá cambios en la conducción del Comando Radioeléctrico de la zona de Granadero Baigorria, a cargo de Miguel Ángel Oliva.
Daniel Lioy, el intendente de la localidad vecina a Rosario, encabezó el lunes pasado los reclamos por los problemas de inseguridad que sufre la zona. Y lo hizo con duras críticas a la Policía, a la que acusó de colaborar para que exista "una zona liberada" en la ciudad.
Lioy salió a lanzar fuertes acusaciones contra los uniformados destacados en su región, un día después de que Casa Lumi, un conocido local de electrodomésticos de la ciudad, fuera asaltado el domingo pasado. Los ladrones tuvieron todo el tiempo posible para cortar las alarmas y cargar mercadería por un valor de 50 mil pesos en un camión que estacionaron frente al local.
Este robo, que provocó un fuerte impacto en la opinión pública de Baigorria, indignó también al cura párroco de la iglesia San Pedro, Gabriel Del Paso, quien aseguró hoy, en diálogo con una radio rosarina, que "la sensación que tiene la gente es que acá hay una zona liberada. La gente tiene la idea de que la policía es cómplice de todo esto".
Del Paso contó que uno de los "flagelos" más grandes que sufre la localidad es "el alto nivel de consumo de droga, sobre todo en los chicos". "Todos sabemos quién vende droga. Y hablé con la Policía y me dijeron eso no es jurisdicción de ellos, sino de la Federal. Y es difícil que un chico que se drogue no caiga en el delito. Pero estos robos grandes (como a los del local de electrodomésticos) no lo hacen estos chicos".