Los presidentes de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva; Argentina, Néstor Kirchner, y Venezuela, Hugo Chávez, analizaban -al cierre de la presente edición- los pasos a seguir para la construcción del gasoducto desde Venezuela a la Argentina, pasando por Brasil, que constituiría la columna vertebral del anillo energético regional.
El gasoducto proyectado bajará desde el Caribe hasta las ciudades venezolanas de Puerto Ordaz y Santa Elena de Uairén (limítrofe con Brasil). De ahí irá a Manaos, en la Amazonia brasileña, donde se dividirá en dos ramas: una hacia el nordeste brasileño (Recife y Pernambuco) y otra hacia Brasilia, desde donde desviará hacia Río de Janeiro y se tenderá hasta Uruguay y Argentina, explicó Chávez.
El encuentro entre los tres mandatarios se produjo en la residencia oficial de Granja do Torto, cerca de Brasilia, donde el anfitrión convidó con una parrillada a sus invitados. Kirchner concurrió acompañado por el canciller Jorge Taiana y los titulares de Economía, Felisa Miceli, y Planificación Federal, Julio de Vido. La comitiva argentina tenía previsto partir de regreso tras la reunión.
Ayer, De Vido y el ministro brasileño de Minas y Energías, Silas Cavalcante Silva, acordaron impulsar la construcción del gasoducto, incluyendo la cooperación entre los servicios geológicos.
La obra -que demandaría de 5 a 7 años- tendría de 6 mil a 8 mil kilómetros, según la traza que se elija. Permitiría transportar hasta 100 millones de metros cúbicos de gas y demandaría una inversión de entre 17 y 20 mil millones de dólares, según calculó el vicecanciller venezolano Pavel Rondón.
Chávez anticipó que la petrolera estatal PDVSA está dispuesta a aportar "varios miles de millones" en la financiación y anticipó, además, que "hay empresas chinas -no dio nombres- interesadas en un poliducto entre el Orinoco venezolano y el Pacífico colombiano, que han manifestado interés en conocer el proyecto" del gasoducto.
La intención de los tres gobernantes es entusiasmar con la idea a distintos organismos, como la Corporación Andina de Fomento (CAF) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y contar con el aporte de los países que se sumen a la iniciativa.
El director para Sudamérica de la cancillería brasileña, José Eduardo Felicio, dijo que su nación podría aportar parte de los fondos necesarios para la faraónica obra a través del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES).
Felicio explicó que los gobiernos venezolano y argentino también sumarían recursos, aunque admitió que serían insuficientes. No obstante, sostuvo que el exceso de liquidez que existe hoy en el mundo puede facilitar la obtención de la financiación necesaria para una obra que demandaría entre cinco y siete años de trabajo.
Cabe destacar que los ministros De Vido y Cavalcante suscribieron por otra parte un proyecto de declaración ratificando la decisión de construir -con iniciativa privada- la represa hidroeléctrica de Garabí, en el río Uruguay.
Medicamentos
El ministro de Salud, Ginés González García, aseguró hoy que lo más pronto posible se instalará en la Argentina la fábrica binacional que junto a Brasil producirá medicamentos antirretrovirales para el virus del sida y drogas para otras enfermedades como el Mal de Chagas. El funcionario indicó que al proyecto también podrían incorporarse los otros socios del Mercosur, Uruguay y Paraguay, "si ellos quisieran". Resaltó que los programas de lucha contra el sida de ambos países "son ejemplos mundiales, cubren a toda población, son gratuitos y exitosos". Precisó que "Brasil tiene 165 mil personas que viven con el virus HIV-sida y nosotros, un poquito más de 30 mil" personas en iguales condiciones.
La Argentina y Brasil ratificaron su intención de alcanzar un acuerdo antes del 31 de enero sobre la aplicación de un mecanismo automático de salvaguardias comerciales para paliar los desequilibrios. Además, los presidentes Néstor Kirchner y Luiz Inacio Lula Da Silva acordaron reunirse cada seis meses en encuentros bilaterales de consulta y coincidieron en la necesidad de que el Mercosur sea beneficioso para todos sus miembros.
En la declaración conjunta que suscribieron los mandatarios, remarcaron "el valor esencial del Mercosur" y hablaron "de la necesidad de continuar trabajando para su consolidación y ampliación, garantizando el beneficio adecuado a todos sus miembros".
La declaración subraya que ambos gobiernos "reiteraron la vigencia, la solidez y el carácter imprescindible de la alianza estratégica entre Brasil y Argentina, piedra fundamental de la integración sudamericana y factor de progreso, desarrollo y estabilidad regional, y reafirmaron la disposición de continuar reforzando las bases para la construcción de un futuro común".
El ministro de Industria y Comercio Exterior de Brasil, Luiz Fernando Furlan, indicó que la Cláusula de Adaptación Competitiva (CAC), podría extenderse a Paraguay y Uruguay. Furlan negoció el tema con la ministra argentina de Economía, Felisa Miceli.
La fecha del 31 de enero que acordaron Kirchner y Lula en noviembre para llegar a un acuerdo "sigue mantenida. Los presidentes tienen un compromiso", dijo Furlan. "Faltan muy pocas cosas para cerrar" la negociación, indicó Miceli, refrendando la fecha, y con el paraguas institucional de la declaración conjunta de los presidentes.
Uno de los puntos que tienen que pulirse es el de los mecanismos de verificación de desequilibrios comerciales, dijo la ministra. Otro tiene que ver con el reclamo brasileño de dar 30 días a los sectores antes de poner en marcha las salvaguardias, "para que los dos gobiernos y las partes interesadas se sienten a conversar y busquen una solución negociada", explicó Furlan.
Miceli afirmó que en la Argentina "hay una comprensión de que el esfuerzo de negociación evita costos de los dos lados y hasta eventualmente cuestiones judiciales de arbitraje". Furlan aseguró que los empresarios brasileños aceptarán esas decisiones porque también podrían beneficiarse con ellas.
"No es un mecanismo unilateral para Argentina, es un mecanismo que las empresas brasileñas puedan aplicar y posiblemente eso se va a extender al Mercosur, porque Uruguay y Paraguay ya lo mencionaron", afirmó.
"Estamos creando condiciones para que el desarrollo del Mercosur sea más rápido", indicó.
Razón
La economista Beatriz Nofal aseguró hoy que Uruguay y Paraguay "tienen razón" en plantear sus quejas a Argentina y Brasil por las asimetrías que se producen en el Mercosur. "Los `chicos' tienen razón, porque si la cancha de juego está desnivelada para Argentina, mucho más para Uruguay y Paraguay", sostuvo. Nofal, especialista en integración y en Mercosur, dijo que "lo más importante es nivelar la cancha de juego y eliminar las barreras no arancelarias", para que haya "reglas de competencia parejas". Nofal consideró que la Cláusula de Adaptación Competitiva, que se firmará el 31 de enero, "es sólo una solución, un alivio temporal". Expresó que lo que provoca las asimetrías es el fuerte aumento de importaciones de Brasil por afuera del Mercosur, "porque Brasil ha dejado de comprar" en el bloque regional.