Mientras buscan a los matadores de Bettinelli y Espíndola

Murió un hombre que fue baleado en la cabeza

Los crímenes recientes involucran, la mayoría de ellos, a sujetos que cuentan con antecedentes penales. Foto: Guillermo Di Salvatore.. 

Se desconoce quién atacó a la víctima la noche del viernes, pero la policía buscaría al criminal entre algunos allegados suyos que tendrían antecedentes delictivos.

José luis Pagés

En el hospital José María Cullen dejó de existir Horacio Murillo, un hombre de 54 años de edad que la noche del viernes fue baleado en la cabeza por alguien que ingresó en su domicilio de calle Santiago de Chile y Monseñor Zazpe.

La policía no habría tenido oportunidad de entrevistar a Murillo porque a poco de ingresar al nosocomio entró en coma, de modo que, acerca de lo ocurrido alrededor de las 20, sólo contaría con escasos datos aportados por vecinos.

Precisamente fue un vecino quien auxilió al herido y se comidió a llevarlo en su propio automóvil hasta el hospital público, pero éste mismo hombre habría dicho a la policía que desconocía quién y en que circunstancias abrió fuego contra la víctima.

En el lugar del hecho los investigadores, según fuente policial, no habrían encontrado armas, ni cápsulas servidas, tampoco habrían aparecido otros rastros o huellas de interés.

Tiempo atrás Horacio Murillo -más conocido en el vecindario por el apodo de Olga-, habría estado involucrado en distintas investigaciones dirigidas a esclarecer delitos contra la propiedad, por eso las fuentes consultadas hoy hablan de un posible "ajuste de cuentas".

Materia pendiente

Con relación al caso de Rodrigo Bettinelli -el joven de 28 años que fuera alevosamente asesinado al amanecer del sábado 14-, no hay detenidos, todavía.

No obstante se sabe que la policía tiene identificado como a un proxeneta y traficante de drogas, al sujeto de unos 25 años de edad, que disparó con su revólver a la cabeza de la víctima.

El asesino que huyó con un automóvil que luego sería encontrado por la policía en la casa de una tía suya, tendría mujeres trabajando en Paraguay y por eso no se descartaría que pueda haber salido del país.

Rodrigo Bettinelli fue asesinado luego que su padre, también herido en una mano, sostuviera un violento altercado con ese conductor que atropelló y lastimó al perro de la casa.

El auto secuestrado en la casa de avenida Peñaloza al fondo -cuando buscaban al principal sospechoso-, mostraba los daños provocados por Bettineli antes de los disparos, la ventanilla del lado del acompañante estaba rota y arrancadas las escobillas del limpiaparabrisas.

No hay detenidos

Tampoco existen detenidos en relación al brutal asesinato de Martín Insaurralde (35), crimen cometido en Garay y Quiroga la noche del jueves 19.

En un primer momento cayó bajo sospecha un ex presidiario que se presentó en el hospital con una herida de bala. El hombre dijo que había sido atacado por un ladrón a la misma hora y no muy lejos del sitio donde Espíndola fue fríamente asesinado mediante nueve balazos, pero luego se podría ver que nada permitía asociarlo con el crimen.

Tampoco se practicaron capturas en el marco de allanamientos domiciliarios practicados en los barrios Santa Rosa de Lima -donde mataron a Insaurralde-, ni en San Lorenzo, donde vivía junto a su grupo de familia.

No obstante los encargados de investigar el homicidio confían que encontrarán al asesino entre los ex presidiarios con quienes se habría vinculado la víctima.

La serie criminal

La serie de graves delitos contra las personas consumada en lo va de enero en nuestra ciudad incluye, también en la zona oeste de la planta urbana, el ataque a balazos que el domingo 15 sufrió Leonel Sait frente a su domicilio de calle Tucumán al 4200. Sait, quien fue alcanzado por disparos en el vientre, sobrevivió al ataque y sigue hospitalizado. Este asunto fue investigado por la policía y presuntamente el autor de los disparos, otro ex presidiario, está entre dos o tres sospechosos oportunamente detenidos.