La controversia por las papeleras

Para Sanguinetti es imprescindible el diálogo entre Kirchner y Vázquez


Desde el gobierno uruguayo se sostiene que hay preparativos para una cumbre entre ambos presidentes y que el viernes conversaron por teléfono. La Casa Rosada no lo confirmó pero tampoco lo desmintió. La opinión de Julio Sanguinetti.

Luego de conocerse por boca del canciller uruguayo, Reinaldo Gárgano, que el viernes los presidentes Néstor Kirchner y Tabaré Vázquez habían conversado telefónicamente y que se preparaba una cumbre entre ambos, a fin de facilitar una salida al conflicto, la Asamblea Ambientalista de Gualeguaychú decidió continuar con el bloqueo de la ruta 136 que deriva en el puente internacional a Fray Bentos "por lo menos hasta las 8 de mañana".

En tanto, esta mañana, el ex presidente de Uruguay Julio Sanguinetti señaló que era imprescindible una cumbre entre el presidente Néstor Kirchner y su par uruguayo Tabaré Vázquez para destrabar el conflicto.

"(El encuentro) es imprescindible. No puedo creer que dos países tan amigos, limítrofes y con tantos lazos" no se reúnan, "y más para este tema, que tiene una solución científica, que no es una cosa misteriosa", afirmó Sanguinetti.

El ex mandatario cuestionó también a la Argentina por "no" tener un interés nacional "como tiene Uruguay", "ya que del otro lado, incluso los mismos gobernadores no tienen una opinión similar al respecto" de las papeleras, "como tampoco sobre el método" de protesta.

En declaraciones a Radio 10, el ex presidente defendió la instalación de dos planta productoras de pasta celulósica en la ribera oriental del río Uruguay, y afirmó que la industria del papel "es una idea que se viene desarrollando desde 1987, con la Ley de Forestación".

"No fue que un día nos levantamos (los uruguayos) y dijimos `vamos a fundar una papelera', esto viene de larga data", aseguró.

Sanguinetti cuestionó, por último, el bloqueo de rutas que se dirigen al Uruguay, al afirmar que "no se pueden violar los derechos del resto de la gente", y que es "una agresión a la soberanía de un país".

DyN/Redacción de El Litoral