Cartas a la Dirección

Parque Alberdi

Señores directores: Hace años que, como ciudadana santafesina, me siento humillada por ver cómo nuestra querida ciudad va cayéndose a pedazos. ¿Qué queda de aquella que fuera reconocida como solidaria y culta, escrupulosamente limpia, con paseos estructurales artísticos, obras con materiales nobles, donde la clase dirigente planificaba con visión de futuro?

Sin entrar a detallar la lista de "bofetadas cívicas", voy a referirme puntualmente a la toldería del Parque Alberdi. Aclaro que no manifesté mi opinión anteriormente por conocer a priori que la voz de "doña Rosa" es como un clamor en el desierto. No llega. Hasta pude imaginarme la cara de los responsables que, con actitud socarrona, me contestarían: "íAndá a lavar los platos!".

Así las cosas, y como un soplo de aire fresco, leo que nuestro diario tomaba cartas en el asunto consultando a un prestigioso urbanista, que diagnosticó magistralmente el problema. Para reforzar su opinión técnica, cita nada menos que a Miguel de Unamuno, al decir: "Usar las veredas para reflexionar y las plazas para gozar del silencio y el canto de los pájaros". Hasta aquí, genial.

Mi sorpresa -no grata por cierto- fue leer la solución propuesta que, a mi entender, es por lo menos ingrávida, sin ir al fondo de la cuestión. Se aleja así de la aspiración de "la ciudad para todos" que pretendía Unamuno para conformarse con "retirar los stands un poco mas atrás" y rediseñar "escaparates iguales".

Sin embargo estoy convencida de que la respuesta tuvo el sentido de la realidad para que "por lo menos hagan algo", ya sin vuelo artístico.

Personalmente, deseo que los responsables de urbanización demuestren creatividad y criterio, que hasta ahora se han preocupado de ocultar muy bien con la participación de las áreas de turismo y seguridad urbana.

En muchas ciudades hay mercados de pulgas. Pero sólo en las que las autoridades no se manejan con improvisados parches, aterrorizados por costos políticos inexistentes (será por falta de autoridad moral), sino con estrategias de convivencia serias y a futuro. Saben resolver este y otros tantos problemas como los que han estancado a nuestra ciudad capital.

Nory P. de Kleisinger. DNI: 1.761.543. Ciudad.

Cirujas sin control

Señores directores: Quería comentar mi gran enojo en contra de los cirujas que juntan la basura y rompen todas las bolsas en busca de lo que les interesa y dejan todo lo demás tirado en la veredas y calles, sin importarles nada de nada. Si uno llega a decirles algo se enojan y se ponen agresivos como si tuvieran pleno derecho a ensuciar todo.

La Municipalidad y la policía tendrían que estar atentos a estos hechos, y actuar en consecuencia, porque ensuciar la ciudad también es un delito, aunque sea menor.

Fabián Moya.Ciudad.