Una tonelada de cables robados
Agentes vinculados a la investigación del robo de cables en perjuicio de la Empresa Provincial de la Energía, precisaron que la cantidad total de metales secuestrados alcanza casi los 25 mil kilos.
Como se sabe en las últimas horas se intensificaron los operativos relacionados con esta causa lo que se tradujo en la realización de numerosos allanamientos y detenciones de personas.
La investigación que comenzó en Sauce Viejo, rápidamente tuvo rebotes en Santo Tomé y en nuestra ciudad, más precisamente al norte de la avenida Blas Parera, en un negocio de compra-venta de chatarra.
El comisario principal Ricardo Marraiso, a cargo de la comisaría de distrito 19 -Sauce Viejo- fue quien explicó el último tramo de esta pesquisa que nació en dicha jurisdicción.
Precisó que hasta el momento la cantidad de elementos secuestrados es de 24.800 kilos de metal, entre cable alambre de cobre; metal duro de aluminio; alambre de aluminio y metal duro de bronce.
El funcionario agregó que "todos estos objetos son utilizados para el cableado de alta tensión, ya que tienen capacidad para administrar una potencia de 33 mil voltios".
Más adelante Marraiso sostuvo que "la cantidad de metales robados corresponden a diversos hechos de robos perpetrados en distintos sectores de Sauce Viejo, Santo Tomé y ciudad de Santa Fe, en diferentes momentos".
Cada uno de estos ilícitos fue denunciado en su momento por las autoridades de la EPE, por lo que de inmediato se dio conocimiento del tema al juez de instrucción en turno.
Todo comenzó días atrás cuando, tras un llamado telefónico anónimo, se detectó la presencia de una camioneta Rastrojero la que transportaba una cantidad impresionante de alambres de cables.
Al cabo de un seguimiento se interceptó dicho rodado en Santo Tomé, en un operativo que culminó con el secuestro de unos 10 mil kilos de metal.
La pesquisa siguió su curso y así se estableció que dicho cargamento tenía como destino un negocio de compra-venta de chatarra, emplazado al norte de avenida Blas Parera.
Su puso al tanto del asunto al juez García Porta el que ordenó un allanamiento a dicho lugar. Tras irrumpir los uniformados encontraron un camión Dodge 800, de color verde, con acoplado, el que estaba cargado con gran cantidad de rollos de alambre y cobre.
Se convocó a directivos de la EPE a los efectos de reconocer los elementos secuestrados.
Por último el juez dispuso el secuestro del camión, de todo lo incautado, y se ordenó el arresto del chofer del vehículo como así también del dueño del galpón allanado.
Hasta el momento la investigación ya dejó cinco personas detenidas. Dos serían los que aparecen más comprometidos como "cabecillas" del asunto. Los restantes bajarían su grado de responsabilidad en los hechos investigados.
Redacción El Litoral