El titular del Plan Fénix, Abraham Gak, aseguró que las nuevas autoridades de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA) tienen la intención de acrecentar las actividades del Plan, que trabaja en el diseño de un proyecto estratégico para 2010.
Gak pronosticó que la Argentina será muy atractiva para las inversiones internacionales y señaló que el optimismo de Aldo Ferrer en su libro "Vivir con lo nuestro" se vio ampliamente superado por el crecimiento económico de los últimos tres años, pero puso el acento en la necesidad de corregir la desigualdad en la distribución del ingreso.
"Una vez producida la elección, fui convocado por las nuevas autoridades, que asumen el 9 de marzo, y me afirmaron que la idea era sostener e inclusivo acrecentar la tarea del Plan Fénix. Es una clara expresión no sólo de continuidad sino de profundizar la tarea", dijo Gak.
Sostuvo que "estamos trabajando y tenemos toda la intención de difundir en el primer semestre de este año nuestro proyecto estratégico para 2010. Estamos trabajando en un modelo de simulación sobre la base de algunas hipótesis, de algunas variables como crecimiento e inversión, y ver un poco cuál sería nuestra propuesta general. Después, si encontramos algún eco razonable en la sociedad podemos lograr un consenso tras un proyecto nacional para los próximos diez años.
Más adelante aseguró que "tenemos que alejar la idea del no cumplimiento de nuestros compromisos. La seguridad jurídica que quedó dañada después del default. Pero creo que la Argentina va a ser sumamente atractiva para las inversiones; en una Europa en la que las libertades individuales son cada vez menores por temores a ataques individuales o colectivos, o procesos de inmigración ilegal, en la medida en que pueda sostener los derechos humanos, la Argentina será muy atractiva".
En cuanto a los desafíos, apuntó que "hay una cuestión central que es la distribución del ingreso. Seguimos con una distribución sumamente regresiva y no vería con satisfacción que quedase instalada una distribución en los niveles actuales, que el país crezca enormemente y que la renta quede concentrada. Estamos en una relación de casi 30 a uno entre el decil más alto y el que menos gana".
"La reforma tributaria -sugirió- es una herramienta" para solucionar el tema. "La otra es la mejora en la oferta estatal, en salud y educación. Tiene que haber una muy clara intervención del Estado. La política fiscal es esencial en estos casos. Vemos que el Gobierno no parece tener la voluntad de modificarla por el momento".