Relaciones de Bolivia y EE.UU. sufren nuevas tensiones
Evo Morales acusó a EE.UU. de agredirlo y no devolverá armas
Evo Morales pidió a Estados Unidos actuar con "transparencia" en la relación bilateral, sacudida por la decisión de Washington de retirar la ayuda militar a Bolivia.

EFE-AFP

La suspensión de la ayuda militar de Estados Unidos a Bolivia llevó nuevamente a navegar en aguas encrespadas la relación de los dos países, que ha sumado tropiezos, especialmente en el tema de la coca y la cocaína, desde que Evo Morales asumió la presidencia hace siete semanas.

El presidente boliviano acusó hoy de "agresión" a EE.UU. y anunció que no devolverá el armamento que donó a una unidad antiterrorista de las Fuerzas Armadas bolivianas, como parte de una ayuda militar suspendida el viernes pasado.

"Estoy recibiendo mucha agresión, mucha provocación de la Embajada de Estados Unidos; por tanto, del gobierno de Estados Unidos", dijo Morales, en una rueda de prensa con periodistas extranjeros en el Palacio Quemado de La Paz, sede presidencial.

Bajo un retrato del líder guerrillero cubano-argentino Ernesto Che Guevara, Morales pidió "transparencia", "sinceridad" y "responsabilidad" al embajador estadounidense, David Greenlee, con el que posteriormente se reunió.

La asistencia militar estadounidense a la Fuerza Contra Terrorismo Conjunta (FCTC) está valorada en 380.000 dólares, de los que 70.000 dólares corresponden a equipos y armas ya entregados a la unidad, y la Embajada de EE.UU. anunció que pretende recobrarlos esta semana.

"Hay una instrucción del capitán general de las Fuerzas Armadas (Morales) al Alto Mando Militar de no devolver ningún armamento", dijo el gobernante boliviano al respecto, aunque matizó que si hay una solicitud diplomática, la analizará.

Morales advirtió, además, que no "va a permitir el manoseo permanente de la Embajada de Estados Unidos usando a algunos militares, seguramente".

Sin asistencia

A través de una carta, el jefe de la Misión Militar de Estados Unidos en Bolivia, Daniel Barreto, le comunicó a Morales, el viernes pasado, la decisión de Washington de retirar la asistencia a la FCTC y de recoger este viernes el equipo logístico y militar donado.

"En vez de pedir la devolución del armamento, (EE.UU.) más bien debería devolvernos los misiles y no desactivarlos", dijo.

Morales aludía al traslado y destrucción del arsenal tierra-aire del ejército boliviano, en una operación secreta ejecutada en el anterior gobierno del ex presidente Eduardo Rodríguez.

Morales también criticó a Greenlee por retirar recientemente la visa de Leonilda Zurita, senadora de su partido, el Movimiento Al Socialismo (MAS), y dirigente sindical de los campesinos cultivadores de hoja de coca.

"Cuando era dirigenta tenía visa y ahora que es senadora le quita la visa y le acusa de terrorista", dijo, al anunciar que pedirá pruebas al diplomático de la acusación que motivó el retiro del privilegio de Zurita.

Consideró también que justamente gracias al MAS no hay levantamientos armados en Bolivia, como el peruano Sendero Luminoso en Perú o las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc).

Las rispideces entre ambos países comenzaron en octubre de 2005, dos meses antes de que Morales ganara las elecciones, cuando fueron desactivados, a instancia de Estados Unidos, 31 misiles tierra-aire, todo el poderío antiaéreo boliviano.

Encuentro con Rice

Evo Morales mantendrá el próximo fin de semana en Santiago, Chile, una audiencia con la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, en un momento de tensión para las relaciones entre ambos países.

En el encuentro de Morales con el embajador de Estados Unidos se preparó la agenda de la reunión con Rice, que se llevará a cabo el viernes o el sábado próximos.

"Estamos dispuestos a hablar", dijo el mandatario boliviano.

Morales estará este fin de semana en Santiago para la ceremonia de jura de la presidenta electa de Chile, Michelle Bachelet.

Medio programa

Evo Morales afirmó que con la reciente convocatoria por ley a una Asamblea Constituyente ha cumplido "el 50 %" de su programa gubernamental.

El mandatario reveló que ha recibido "muchas felicitaciones" de varios países por haber logrado ese cometido en menos de dos meses de gestión.

El Congreso boliviano dio vía libre el sábado pasado a la convocatoria, para el próximo 2 de julio, a una votación para elegir a los integrantes de una Asamblea Constituyente que comenzará a trabajar a partir del 6 de agosto, día de la independencia nacional.