Duro golpe a jefe de Cártel de Cali

AFP

William Rodríguez Abadía, hijo del ex jefe del Cártel de Cali, Gilberto Rodríguez Orejuela, se declaró culpable de narcotráfico este miércoles en Miami y aceptó cooperar con las autoridades en el juicio contra su padre y su tío por narcotráfico, asestando un duro golpe a los capos.

"Es muy difícil para mí, su señoría, porque es mi padre y mi tío, pero acepto" cooperar con la Fiscalía, dijo Rodríguez Abadía, un abogado de 40 años de edad, al juez federal Federico Moreno, quien le preguntó si estaba seguro de la decisión que estaba tomando.

A cambio, se le retiraron cargos de lavado de dinero y admitió ser condenado por exportar a Estados Unidos más de 150 kilos de cocaína, por lo que la Fiscalía pedirá para él una condena de poco más de 21 años de prisión.

El acusado, quien asumió las riendas del cártel cuando su padre y su tío, Miguel Rodríguez Orejuela, fueron detenidos en Colombia en 1995, aceptó cooperar con la pesquisa contra los capos, testificar en la Corte si es necesario y entregar bienes que ascienden a unos 300 millones de dólares, entre ellos corporaciones en Colombia, España, Bahamas, Panamá, Venezuela y Perú.

El juez Moreno destacó que tomará en cuenta las recomendaciones, que no necesariamente lo vinculan legalmente, y emitirá la sentencia el próximo 29 de marzo.

La admisión de culpabilidad "marca la caída del Cártel de Cali", dijo en un comunicado el jefe de los fiscales federales de Miami, Alexander Acosta.

El abogado del acusado, William Domínguez, admitió que entre el padre y el tío del acusado "había desacuerdos" por esta decisión, pero su cliente "quería resolver su problema, por él y por su familia, y para estar en paz".

Los Rodríguez Orejuela "no querían eso, querían seguir adelante" con el caso en juicio, dijo Domínguez, pero su cliente tiene una esposa, dos hijas pequeñas y "tiene toda una vida por delante". Su cliente también tiene problemas de salud, dijo el abogado.

Uno de los abogados del Gilberto Rodríguez Orejuela, Marc Seitles, dijo a la AFP que su cliente "absolutamente" irá a juicio con su hermano en septiembre próximo como previsto, que es "100% inocente" y que "nos sorprendería que el gobierno llegara tan bajo como para forzar a un hijo a testificar contra su padre y tío".

Una declaración leída en sala por el fiscal Richard Gregorie, que Rodríguez Abadía admitió como cierta, indicó que tras el arresto de los capos del cártel en 1995, el joven, "a pedido de su padre, comenzó a encargarse de varios aspectos del Cártel de Cali". En particular, dijo Gregorie, la administración de compañías como la cadena de farmacias colombiana "Drogas La Rebaja" y "Laboratorios Kressfor".