Con el compromiso de abonar una tarifa comunitaria
En el barrio Marcos Bobbio piden conectarse a la EPE
Los habitantes de las 140 viviendas de la zona, que desde hace 25 años tienen conexiones clandestinas de luz, se autoconvocaron para solicitar a la EPE instalaciones regulares. Con el mismo énfasis, aseguraron estar dispuestos a pagar una tarifa social por el suministro.

Mónica Ritacca

Un servicio fundamental que incide en la calidad de vida de los ciudadanos es lo que reclaman en el barrio Marcos Bobbio de nuestra ciudad.

Se trata de la luz, un beneficio que para muchos implica algo común, de todos los días, pero que para otros representa la imposibilidad de enchufar un artefacto a cualquier hora o de mantener medicamentos en la heladera.

Frente a esto, ayer por la mañana, los vecinos se autoconvocaron en una de sus calles para pedir la conexión regular en sus hogares, asumiendo el compromiso de pagar por el servicio una tarifa social.

Además, el reclamo se sustenta en que en La Nueva Tablada, barrio lindante al de Marcos Bobbio, consiguieron, luego de permanentes y continuos pedidos, la instalación.

"La Nueva Tablada se constituyó hace menos de un año y sus habitantes ya tienen luz, agua potable, pozos de baño, alumbrado público, cuneteo y mejorado en las calles. Acá no hay nada de eso y es por ello que pedimos, por lo menos, las conexiones particulares", dijo Guillermo Ifran, presidente de la Asociación Civil Innuma, Inundación Nunca Más, que apoya a los vecinos en su reclamo.

"Lo que solicitamos es lo mismo que se hizo en La Tablada, donde, según me informaron, la mayoría paga. Es decir, lo único que pedimos es que la gente que vive acá pueda acceder al servicio, abonando a cambio una tarifa comunitaria", agregó.

Sin embargo, y frente al compromiso manifestado, el presidente de la Asociación Civil sostuvo que la respuesta que obtuvieron por parte de la Empresa Provincial de la Energía, posteriormente a la entrega de una nota, fue que "esta gente no va a estar dispuesta a pagar".

"Ellos viven en extrema humildad pero no aceptan la marginalidad ni vivir en la ilegalidad. No quieren seguir, como hace ya 25 años, con los cables colgados. Acá hay luz solamente entre cuatro y seis horas por día. Además, cuando llueve, los árboles se electrifican y constituyen un verdadero peligro. �Quién se va a hacer cargo, si llega a pasar una tragedia? ", dijo Ifran.

Por otro lado, entre los autoconvocados se encontraba Gabriela, una vecina que padece de leucemia y para quien los remedios son vitales. Sin embargo, dado que carece de una regular instalación de luz, muchas veces se corta la cadena de frío y termina perdiéndolos.

La quema de artefactos es otro de los inconvenientes sufridos a causa las conexiones irregulares, motivo por el cual se enfatiza el reclamo de los vecinos.

El barrio

Marcos Bobbio tiene 25 años de vida. Está conformado por cinco manzanas, donde se distribuyen 140 casas, que habitan aproximadamente 1.000 personas. Se encuentra ubicado en el extremo noroeste de la ciudad, más precisamente entre la Av. Teniente Loza al 6900, al sur; barrio Zazpe, al este, La Nueva Tablada, al oeste, y El Abasto, al norte.

Allí se carece de todos los servicios y la luz no es el único problema. No tienen iluminación en las calles; tampoco agua, recolección de residuos y, menos, un mejorado.

"Ésta es una situación que no se puede seguir sosteniendo. Fue por eso que nos organizamos con los vecinos y armamos una comisión barrial. Comenzamos por pedir la luz y solicitarle a la Municipalidad una definición para regularizar los terrenos donde viven las familias", manifestó Ifran.

Por último, los autoconvocados finalizaron su reclamo asegurando que están dispuestos a pagar la tarifa social, pidiéndole a la EPE al menos una oportunidad para dar cuenta de ello.

"No queremos que nos regalen nada. Pedimos un medidor comunitario, como hay en otros barrios, y pagar el servicio como la empresa requiere ", finalizó Darío, un vecino del lugar.