EFE
"No hay nunca razones para odiar a un país y todavía menos a un pueblo", dijo el filósofo francés Bernard-Henri Lévy, quien opina que criticar a Estados Unidos "se ha convertido en una especie de nueva religión planetaria".
Es una nueva doctrina que "atrae, imanta, poco más o menos todo lo peor", en opinión del escritor, quien durante cerca de un año recorrió EE.UU. para escribir su último libro, "American Vertigo", por encargo de la revista "Atlantic Monthly".
La obra, en la que Lévy cuenta sus impresiones sobre la realidad estadounidense, salió a la venta ayer en Francia.
"El nacionalismo más chauvinista, la visión `complotista' de la historia, el antisemitismo, evidentemente, los reflejos de identidad más estrechos, todo eso se reagrupa bajo la bandera del `antiamericanismo", aseguró en una entrevista con el diario Le Parisien.
Se puede "odiar a un gobierno, se puede combatir a George Bush y éste es mi caso. Pero, cuando se odia a Estados Unidos en tanto que tal, lo peor no está nunca lejos, en particular, el odio a la democracia", recalcó.
Dado que "el mejor antídoto contra los fantasmas es la realidad", B.H.L., siglas por las que también se lo conoce en Francia, escribió este libro con la intención, entre otras, de "responder con ráfagas de verdad al `antiamericanismo"' reinante, comentó.
El intelectual francés glosa "la especie de equilibrio bastante milagroso" que se da en ciudadanos de EE.UU. de origen árabe, en "la manera de sentirse plenamente patriota, orgulloso de su bandera, de su Constitución", sin renegar por ello de su ascendencia.
En ese sentido, defendió la forma de "gestionar" la inmigración en EE.UU., "sus minorías étnicas, la manera en la que justamente están superando su comunitarismo, y el modo de reconstruir un modelo de integración nacional es algo formidable", aunque se mostró contrario a lo que llamó "modelo estadounidense de ciudadanía".