Pidió su pase a retiro

Renunció el jefe de la Unidad Regional I


Alejandro Forzare decidió acogerse al beneficio de la jubilación. Argumentó hacer uso del derecho que le confiere el cumplimiento de los 30 años reglamentarios de servicio. Él mismo hizo pública su determinación a través de un comunicado de prensa. Había sido designado el año pasado en reemplazo del comisario Gabriel Leegstra. Al cierre de esta edición, el gobierno no había hecho manifestaciones sobre el tema.

El jefe de la Unidad Regional I con asiento en esta capital, Alejandro Forzare, solicitó hoy su pase a retiro de la institución policial, a partir de tener cumplidos -y excedidos- los 30 años de servicio que exige la ley. Fue el propio comisario general Forzare quien a través de una gacetilla de prensa confirmó su alejamiento de la jefatura, y su decisión de acogerse al beneficio jubilatorio. En ese escrito, que llegó a media mañana vía fax a las redacciones periodísticas, Forzare agradeció "la colaboración prestada" por parte de los medios de comunicación a esa Jefatura, "en toda oportunidad que le fuera requerida para informar a la población sobre distintos aspectos de interés institucional y de la diaria labor policial".

Antes de hacer pública su decisión a través de la prensa y según confirmaron fuentes consultadas por El Litoral, Forzare se reunió con los funcionarios de la plana mayor de la URI, y a modo de despedida, saludó también al resto de los empleados de la Jefatura.

Más allá de esta determinación personal, ninguna autoridad política del Ministerio de Gobierno -ni el ministro, ni el subsecretario de Seguridad, ni el secretario de Gobierno- ni funcionario policial aceptó hacer declaraciones sobre este alejamiento. El silencio fue total. Como argumento se dejó trascender que nada podía decirse hasta tanto la autoridad superior no confirmara la aceptación o no del pase a retiro.

Sin embargo, otras fuentes consultadas por este diario, advirtieron que el poder político "no podría" rechazar tal decisión, sobre todo después de haberla hecha pública el propio Forzare, porque en resumen, es la jubilación un derecho que le asiste legítimamente.

El contexto

Alejandro Forzare asumió el año pasado en reemplazo del comisario Gabriel Leegstra, quien había sido relevado por decisión del propio gobernador Jorge Obeid después de una escalada de robos y homicidios en esta ciudad.

La decisión del pase a retiro bien podría entenderse por lo que la propia Jefa de la institución, Leyla Perazzo, le dijo en enero a El Litoral.

"La planta se ha reducido notablemente por los pases a retiro. Solamente en marzo vamos a estar perdiendo 1.500 hombres que se van porque así lo decidieron, porque superaron los 30 años de servicio y ya no desean seguir trabajando". La funcionaria había graficado de este modo el cansancio físico y psicológico que genera la función y que hace que la mayoría no demore su pase a retiro.

Sin embargo, en el caso de Forzare no puede soslayarse una segunda lectura.

Él había sido el hombre elegido para superar la situación de inseguridad que sacudió a fines del año pasado al gobierno provincial. Y el 2006 no empezó muy bien. Más allá de los logros y avances que se hayan podido percibir en algunos aspectos, los robos continuaron. No hace falta mucha memoria; ayer, a media tarde y en pleno centro de la ciudad, otra vez, un asalto a mano armada y una joven herida de bala que salvó su vida milagrosamente.

Otro hecho -no precisamente de inseguridad- salpicó también a la URI en las últimas semanas. Una denuncia que investiga ahora un juez provincial, dio cuenta de supuestos pedidos de coimas del personal de la alcaidía que depende de la Jefatura, a los internos allí alojados.

La decisión ya fue tomada; las hipótesis quedaron planteadas.

De la redacción de El Litoral