La Fadu afianza sus líneas de acción y crea nuevas políticas
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Con 20 años de presencia dentro de la comunidad educativa universitaria, la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo (Fadu) de la UNL comienza, este año, con una nueva gestión de gobierno y muchos proyectos en carpeta.
Las principales líneas de acción apuntan a consolidar el proceso de transformación curricular iniciado hace 8 años, completar la instrumentación de los cambios de planes de estudios y realizar una evaluación de los mismos, promover nuevas líneas de investigación que contemplen las áreas de vacancias urbanas, impulsar el desarrollo de actividades de extensión, ampliar el programa de intercambio académico y rediseñar la oferta de posgrado.
El trabajo en estas áreas permitirá al nuevo decano de la Fadu, Miguel Irigoyen, acercarse al desafío de "crecer cualitativamente como unidad académica, poder contar con los mejores arquitectos, participar en la transformación del territorio e instalar a la Facultad como centro de opinión calificada", señaló el profesional.
Aunque las actividades de extensión universitaria vienen desarrollándose desde gestiones anteriores, Irigoyen considera prioritario fortalecerlas, debido a "los fuertes y acuciantes problemas sociales, urbanos y territoriales". En este sentido, el nuevo decano manifestó que trabajarán en las áreas de vacancia urbana, convencidos de que la misión de "los ámbitos académicos es desarrollar o tratar de dar las respuestas que la comunidad requiere, no como sustitución de las políticas públicas del gobierno, pero sí como aporte desde el conocimiento. La intención es transferir y poner a disposición de la sociedad todas las capacidades y potencialidades que la Facultad tiene", consideró Irigoyen.
Diseño de redes viales, paisajismo, tecnologías aplicadas a producción de viviendas de bajo costo social, transporte, utilización de tecnologías alternativas, acondicionamiento ambiental sin uso de energía convencionales, son algunos de los campos sobre los que piensan trabajar desde la Fadu.
La difusión cultural será otra de las áreas sobre la que trabajará la nueva gestión, y la propuesta en este sentido consiste en el desarrollo de un programa de publicaciones y en la reactivación de diversos acontecimientos.
La nueva gestión de la Fadu -que terminará su mandato en 2009- apuntará fuertemente a fortalecer el establecimiento de redes con otras facultades, con el fin de favorecer la movilidad estudiantil. Irigoyen está convencido del aporte que representa el intercambio estudiantil, no sólo en términos de experiencia y formación de recursos humanos, sino también como posibilidad de retroalimentación, y por ello ha contemplado la posibilidad de crear un programa institucional específicamente destinado a este fin.
La intención de la nueva gestión es fortalecer los actuales programas Proinmes, Fomec y PIIA y ampliar los destinos, incluyendo no sólo los países centrales, sino también Latinoamérica, el grupo Arquisur y las diferentes facultades de Arquitectura del país.
En cuanto a la oferta de posgrados, Irigoyen sostuvo que ante la explosión de cursos de especialización y maestrías que proliferaron en el último tiempo, se abocarán a "pensar e indagar en las necesidades de la región y de nuestros matriculados, para así desarrollar un sistema de tramos acreditables, donde desde las carreras más cortas a las máximas titulaciones pueden establecerse módulos que se vayan acreditando", señaló Irigoyen.
De la Redacción de El Litoral