Lo golpearon brutalmente, lo sofocaron y estrangularon
Asesinaron a un profesor en su casa del barrio Candioti
Horrorizados por la noticia muchos vecinos de barrio Candioti se acercaron anoche a la casa de calle Chacabuco. Foto: Mercedes Pardo. 

Sobre el cierre de esta edición se pudo saber que la policía detuvo a un sospechoso, pero la familia del profesor asesinado querría saber si acaso se trata del mismo hombre que frecuentaba la casa.

Por José Luis Pagés

Alvaro Marcelo Costa, un profesor de filosofía que tenía 47 años de edad y era ampliamente conocido en el ambiente cultural y educativo, fue asesinado en su casa de calle Chacabuco 2154.

El crimen se habría consumado entre dos y cinco días atrás, pero recién anoche salió a luz luego de que un aviso telefónico alertara a los agentes de Homicidios sobre la extraña desaparición del docente.

Los hombres de Investigaciones y personal de la Seccional 3a. de barrio Candioti se dirigieron al domicilio del profesor Costa y tras abrir la puerta de calle -que no estaba cerrada con llave-, ingresaron al inmueble y lo encontraron muerto.

El médico policial que examinó el cadáver habría informado que el hombre presentaba un fuerte golpe en la cabeza y signos de haber sido estrangulado y asfixiado mediante la colocación de una bolsa de nylon en la cabeza.

Por lo demás se pudo saber que el cuerpo de Costa yacía sobre un colchón con pies y manos atadas a la espalda. También estaba a la vista que el asesino se valió de una corbata y una almohada para asegurar el remate de la víctima por estrangulamiento y sofocación.

Luego que la escena del crimen fuera examinada por el juez de instrucción en turno Dr. Julio César Costa, los hombres de la URI salieron en busca del responsable del crimen y esta mañana se dijo que un primer sospechoso había sido detenido en la zona de la costa.

No obstante, familiares de Costa dijeron que extrañamente un joven que solía frecuentar el domicilio del profesor -de costumbre ese hombre tenía en su poder la llave de la casa-, desapareció días atrás "de los sitios que solía frecuentar".

Ese joven señalado por familiares y allegados a la víctima reside no en la zona de la costa sino en uno de los barrios más violentos de nuestra ciudad y su nombre y apellido serían conocidos por quienes sospechan de él.

Anoche ante las puertas de la casa de calle Chacabuco algunos funcionarios policiales insinuaron la posibilidad de que el profesor Costa se relacionara ocasionalmente con algún desconocido y le franqueara el acceso a su departamento sin imaginar cuál sería su terrible final.

El asesinato, tanto por su brutales características como por el perfil humano y profesional de la víctima caló hondo en la sensibilidad de muchos santafesinos que hoy se preguntaban por qué en nuestro medio crímenes cómo este suelen quedar en la más absoluta impunidad.