En el marco de foro binacional El México Migrante, los representantes de las organizaciones Casa Aztlán de Chicago (Illinois) y de la Unión Nacional Progresista, entre otras, expresaron su temor de salir a las calles en EE.UU. por miedo a ser aprendidos.
"La represión en Estados Unidos es muy fuerte, hay redadas instantáneas en fábricas y calles; la gente ya no quiere ir a trabajar o llevar a sus hijos a la escuela", afirmó la subsecretaria del Comité Ejecutivo Nacional de Migrantes, María García.
Agregó que las mujeres son las más afectadas por estas medidas, pese a que también forman parte de la fuerza económica y laboral de ese país.
García explicó que al ser aprehendidas y deportadas de EE.UU., las mujeres dejan a sus hijos solos, lo que es, dijo, una acción "deshumanizada y brutal".
"Lo único que buscamos es poner alto a esta situación deshumanizada y lograr el reconocimiento a la fuerza laboral de los migrantes y que no sean tratados como criminales con el riesgo de ser juzgados en cortes federales por el hecho de salir a buscar trabajo", dijo la dirigente.
García hizo un llamado a los legisladores mexicanos para que se sumen al boicot comercial, al que han convocado para el 1° de mayo organizaciones de inmigrantes en EE.UU., y realicen una movilización alterna en el Hemiciclo a Juárez, en Ciudad de México.
En respuesta, la Cámara de Diputados expresó en un documento su enérgico rechazo a las acciones antiinmigrantes en EE.UU. y se solidarizó con las manifestaciones pacíficas que realizarán las organizaciones de hispanos en EE.UU. en la jornada Un Día Sin Inmigrantes.
También hizo un llamado al pueblo mexicano a manifestar su solidaridad con los inmigrantes y conformó una delegación plural de diputados para que, a partir del 1° de mayo, viajen a Los Angeles (California).
La idea es entrevistarse con el alcalde de esa ciudad, Antonio Villarraigosa, y con los representantes de los grupos hispanos para expresarles la solidaridad del Congreso mexicano con los inmigrantes.
Faltar al trabajo o a la escuela, abstenerse de comprar y vender es la consigna de quienes organizan Un Día Sin Inmigrantes" el 1° de mayo, pero grupos menos radicales temen que el boicot provoque despidos masivos y rechazo en medio del debate de la reforma migratoria en el Senado.
Las organizaciones que apoyan el paro del lunes -Día de los Trabajadores en muchos países pero no en Estados Unidos, donde el Día del Trabajo se celebra en setiembre- aseguran que llegó la hora de profundizar las tácticas para protestar contra un proyecto de ley que criminalizaría a los indocumentados, y reclama su legalización.
"El pueblo norteamericano respeta a los que luchan, no a los que agachamos la cabeza, y el pueblo latinoamericano en los Estados Unidos ha dicho `íBasta! Ya no vamos a ser esclavos"', afirmó Juan José Gutiérrez, director del Movimiento Latino USA de Los Angeles, California, uno de los impulsores del paro.
"No podemos seguir marchando para hacernos escuchar", sostuvo Gutiérrez en una conferencia de prensa, en referencia a las marchas que movilizaron a millones de inmigrantes y sus defensores en todo el país en las últimas semanas. "Hay que pensar en otras maneras creativas para dejar claro al Congreso y al presidente George W. Bush que esperamos que actúen con responsabilidad", explicó.
La reforma migratoria ha dividido al oficialismo republicano, al Congreso y a los estadounidenses en general.
La Cámara de Representantes aprobó un proyecto de ley en 2005 que torna a los indocumentados en criminales y prevé construir un muro de más de 1.000 km en la frontera con México.
El Senado, en tanto, discute una propuesta más moderada, apoyada por Bush, que prevé aumentar la seguridad fronteriza, legalizar a parte de los 12 millones de indocumentados y otorgar visas temporarias de trabajo a extranjeros para empleos poco calificados.
Según Gutiérrez, el anuncio de que el boicot tendrá lugar ya está teniendo consecuencias negativas para la comunidad hispana en Estados Unidos, pero señaló que esta minoría no se dejará intimidar.
El Departamento de Seguridad Interior anunció la semana pasada la detención de más de 1.100 indocumentados en 25 Estados del país y muchos inmigrantes fueron despedidos por faltar al trabajo para participar en las marchas del 9 y 10 de abril.
"Las redadas masivas (...) tienen el claro objetivo de amedrentar y reprimir a nuestra comunidad, de inyectarle miedo para que no participe" en el boicot del 1° de mayo, indicó Gutiérrez.
"Pero no cesaremos, no vamos a ser intimidados, el pueblo está en efervescencia. (...) Hay disponibilidad de pagar el precio que sea para lograr una legalización amplia, permanente y la eventual ciudadanía en este país", acotó.
La primera versión en español del himno nacional de Estados Unidos, que ya ha levantado una gran polémica, se estrena hoy en medio del debate sobre la política migratoria y en vísperas de las manifestaciones en defensa de los derechos de los inmigrantes convocadas para el primero de mayo.
La canción, grabada por varias estrellas latinas de la música y titulada "Nuestro Himno", ya ha sido entregada a las emisoras, con la solicitud de que la emitan a partir de las 19 hora de la costa este de hoy, informaron varios medios estadounidenses.
Bajo el titular "Las notas discordantes de un himno", el diario The Washington Post resaltó que la iniciativa ha suscitado gran indignación en círculos conservadores, que reivindican el uso exclusivo del inglés dentro de EE.UU.
Entre los músicos que colaboraron en la grabación de "Nuestro Himno" se encuentran Gloria Trevi, Carlos Ponce, Tito "El Bambino", Olga Tañón, "Pitbull" (Armando Pérez), y el Premio Grammy haitiano Wyclef Jean, quien canta en español en esta ocasión.
Cada uno aporta una estrofa a la canción, tema que se incluirá en el disco dedicado a los inmigrantes "Somos Americanos".
Las ganancias que origine la venta del disco y de su versión MP3 se destinarán a organizaciones defensoras de los inmigrantes.
Aunque la melodía de "La bandera estrellada" se conserva, el ritmo y el uso de instrumentos son más bien latinos, comentan los medios estadounidenses.
"La bandera estrellada" se compuso en 1814, durante la segunda guerra contra Gran Bretaña, pero no fue designada himno nacional hasta 1931.
La Constitución de Estados Unidos no establece idioma oficial alguno.
Apoyo de famosos
Estrellas latinas en Hollywood, entre ellas los mexicanos Edwards James Olmos y Salma Hayek, el compositor argentino Gustavo Santaolalla y el actor colombiano John Leguizamo, se suman al clamor de la causa migratoria y hasta apoyan el boicot del 1° de mayo.
"Tenemos que pedir respeto por dignidad, porque somos todos trabajadores y porque ya somos parte del ADN de este país", dijo Santaolalla.
"�Y dónde están las grandes estrellas de Hollywood?", se preguntaba con ironía un locutor de una radio hispana de California, al comentar "el silencio de los combativos" de la meca del cine, como Sean Penn, Susan Sarandon y Tim Robins, estandartes contra la guerra y los refugiados.
EFE-AFP