Un amplio sondeo divulgado hoy pone de relieve que el laborismo del primer ministro británico, Tony Blair, es visto como "corrupto" e "incompetente", días antes de los comicios locales en Inglaterra del 4 de mayo.
La encuesta, publicada en el dominical The Sunday Times, coincide con la crisis que afronta el gobierno por la liberación de delincuentes extranjeros sin considerarse su deportación y el escándalo que salpica al viceprimer ministro, John Prescott, por su relación extramatrimonial con su ex secretaria Tracey Temple.
De acuerdo con la consulta hecha por la firma YouGov para el citado rotativo, un 57 por ciento de británicos cree que el laborismo de Blair es "corrupto" e "incompetente".
Además, el sondeo afirma que el 35 por ciento dijo que votaría por los conservadores, principal partido de la oposición, en unas elecciones generales, y el 32 lo haría por el laborismo.
El 64 por ciento de los 1.930 adultos consultados por YouGov entre el 27 y el 28 de abril aseguró que el primer ministro no hace un buen trabajo al frente del gobierno.
Esa cifra es considerada la más baja desde que Blair llegó al poder en mayo de 1997.
El sondeo sale publicado mientras la oposición pide insistentemente la dimisión del ministro de Interior, Charles Clarke, tras conocerse la liberación -entre 1999 y marzo pasado- de 1.023 delincuentes extranjeros sin haber sido considerada su deportación al término de sus condenas.
Si bien Blair ha rechazado la oferta de dimisión que le presentó Clarke, el primer ministro reconoció hoy que el futuro del funcionario dependerá "de lo que pueda ocurrir", con referencia a si hay más revelaciones sobre nuevos delitos cometidos por algunos de los delincuentes extranjeros puestos en libertad.
Cinco de los 1.023 liberados, según reconoció Interior el pasado viernes, han reincidido y fueron condenados por delitos relacionados con las drogas, desórdenes violentos y agresión.
En unas declaraciones al dominical News of the World, publicadas hoy, Blair admitió que "no hay excusas" por lo ocurrido en la cartera de Interior y añadió que no aceptó la renuncia de Clarke porque éste hizo esfuerzos por rectificar el error.
A las dificultades en Interior se suman las que afronta el viceprimer ministro por su relación con su antigua asistente Tracey Temple, con la que tuvo un romance de dos años.
Prescott afirmó hoy que muchas de las revelaciones de su ex secretaria no son ciertas, después de que ésta asegurase, en una entrevista con The Mail on Sunday, que hubo abuso de poder.
En un comunicado, Prescott, de 67 años, reconoció hoy que "actuó de manera estúpida" al involucrarse emocionalmente con Temple, de 43 años, y pidió a la prensa que respete su intimidad para salvar su matrimonio con Pauline Prescott, su esposa desde hace 44 años.
El viceprimer ministro acusó a su ex secretaria de estar motivada por dinero al contar a la prensa su relación.
Al parecer, Temple ha recibido más de 100.000 libras (144.000 euros) del The Mail on Sunday por relatar su historia.
EFE