Nuevo récord
Otra vez Chiaraviglio
El santafesino Germán Chiaraviglio saltó 5,65 metros, batió el récord absoluto argentino -que estaba en su poder- y logró el récord sudamericano junior Sub-20 y Sub-23.

Será una de las tardes inolvidables para el atletismo argentino e histórica para el santafesino, en la que Germán Pablo Chiaraviglio, de 19 años, consiguió una marca extraordinaria; de nivel mundial en salto con garrocha, con 5 metros 65 centímetros. De esta forma, quebró por 10 centímetros su récord de 5,55, también realizados en la pista del Card, que hace tres años (en una tarde similar a la de la víspera) mostraba su postal más triste cuando fue tapada por el agua.

En la misma pista, el atleta santafesino plasmó una magnífica actuación y los que la vieron serán afortunados, ya que todo indica que Chiaraviglio está llamado a brillar en escenarios internacionales y esos compromisos lo obligarán a alejarse de su ciudad natal, a la que ayer le brindó lo mejor de su talento, rodeado de su familia, sus amigos y abuelos que vieron con ojos emocionados cómo su nieto cruzaba los 5,56 y 5,65 para superar los récords que ya tenía.

Los 5,65 se constituyen en nueva marca argentina absoluta, sudamericana junior y Sub-23, quedó primero en el ranking sudamericano; número 13 dentro de las mejores marcas mundiales de 2006, estando entre los seis primeros atletas del mundo de la temporada en elevarse sobre 5,65.

Fue una bendición

La prueba estaba programada para las dos de la tarde y mucho rato después, recién tomó ritmo, cuando la varilla se colocó a 4,80 metros y ya habían dejado de competir los menores santafesinos Rubén Benítez y Alejandro Hosch.

Esa altura fue superada por Guillermo Chiaraviglio y por Marcelo Terra, quienes siguieron hacia los 5 metros, donde se incorporó Javier Benítez. Este último fue el único competidor que quedó en los 5,10 junto a Germán Chiaraviglio, que eligió empezar en esta altura, 10 centímetros por arriba de lo que arrancó en Santa Fe y Mar del Plata, los dos únicos torneos donde participó con 5,35 y 5,40 respectivamente.

El fornido Javier Benítez -ex poseedor del récord nacional con 5,40- le puso emoción a la prueba al superar los 5,20 en el tercer intento, marca que el santafesino rehusó, indicando que su intención estaba en reservarse para buscar alturas superiores.

El cielo estaba cada vez más denso, más oscuro, con la habitual calma que precede a una tormenta. Y en el sector de garrocha todos estaba expectantes.

En 5,30, Benítez falló en los dos primeros intentos y cuando Chiaraviglio la superó en el segundo con mucha comodidad, no le dejó alternativa de jugarse su última chance en los 5,35. No cruzó, pero se fue aplaudido por su actitud y buena actuación.

Sólo para la hazaña

Germán Chiaraviglio se quedó sin rivales, con el título de campeón nacional, pero a nadie le quedaban dudas de que iba por más, sólo había hecho tres saltos y estaba arriba de 5,30. Le quedaba resto físico y le sobraban ganas.

Pidió 5,45 y comenzó la carrera, apreciablemente muy veloz y con las rodillas bien altas. Logró elevarse de forma impecable, cruzó limpio, dejando espacio entre su cuerpo y la varilla. Estaba para más...

No titubeó y fue por todo: pidió 5,56, para quebrar su anterior récord de 5,55, altura que había superado una única vez. Para lograrlo buscó la garrocha que también había usado una sola vez, la más larga que tiene de 5,10 metros.

En el primer intento no subió, pero en el segundo cruzó, con menos margen que el salto de 5,45, pero sin rozarla. Estaba en el punto justo para saltar, sin problemas en la carrera, el viento era apenas una brisa y que beneficiosamente estaba a favor, empujándolo suavemente.

Los 5,65 fueron una sorpresa para todos, era una marca inesperada, como si nadie hubiese imaginado nunca ver la varilla a esa altura en el Card.

El atleta puso cuidado en arreglar los colchones de caída. Tres años después en el Card todavía no se pudo reponer la colchoneta que el agua tapó y la misma ya tiene un deterioro que muy poco puede amortiguar a un atleta cayendo desde los 5 metros.

Indescriptible

Falló también en el primer intento sobre 5,65, pero en el segundo sacó resto para acelerar la carrera y con el impulso subió. Fue un instante que se prolongó en las miradas, cuando cruzó su cuerpo y se separó lentamente de la varilla, para ni siquiera rozarla y caer, con una satisfacción única.

El atleta se levantó con emoción, pero apenas si se permitió disfrutarlo porque su competencia seguía.

Los 5,71 ya reflejaban lo increíble y ya todos querían invadir la pista y saludarlo. Pero esperaron los tres intentos, en los cuales estuvo muy ordenado, pero ya sus fuerzas en el décimo primer salto que concretaba disminuyeron.

Saludó feliz, contento y emocionado, sus últimos saltos transcurrieron con una fina llovizna, el cielo esperó por su actuación porque cuando se levantó le dijo a su papá y entrenador: "Hoy tengo ganas de saltar".

Récords

Germán Chiaraviglio batió el récord absoluto argentino, que estaba en su poder con 5,55 del pasado 4 de setiembre. Además, los 5,65 son récord sudamericano junior (sub-20) y sub-23. Chiaraviglio vas tras uno de los topes más perdurables en la tabla de récords absolutos (mayores) sudamericanos. Y es el que posee Tomás Valdemar Hitnaus con 5,76 desde 1985. Hitnaus, de nacionalidad brasileña, pasó la mayor parte de su carrera radicado en USA y consiguió sus mejores marcas en Europa.

Mientras que al récord mundial junior lo tiene el ruso Maksim Tarasov, con 5,80, registrado en 1989.

Tarasov fue contemporáneo de Serguei Bubka y nunca alcanzó tanta fama porque el ucraniano opacó a todos con los 6,14 que logró en 1994 cuando tenía 31 años, actual récord mundial de salto con garrocha.

"Me sentí cómodo y prolijo"

Ayer, en la pista del Card se concentraron muchos medios locales y nacionales que quisieron tener la palabra del atleta que consiguió la hazaña.

-�Estaba en tus planes competir en este nivel?

-Sabía que estaba para saltar mejor que los fines de semana anteriores. No sé si 5,65, pero sí sabía que podía lograr 5,50 ó 5,55. Esto me demuestra que puedo más y que puedo seguir adelante, que es lo que me hace feliz.

-La operación en el tobillo izquierdo, �quedó olvidada?

-De esa lesión apenas siento una pequeña molestia, ahora algo invisible con respecto a lo que era unos meses atrás. Hoy por hoy, estoy pensando sólo en saltar y no en el pie. Del pie me ocupo durante la semana cuando voy con mi kinesiólogo Omar Ajún, que me ha rehabilitado en todo este proceso y a quien estoy muy agradecido.

-El tiempo, �fue bueno para la prueba?

-Hoy (ayer) el clima favoreció. Si bien estaba nublado y a lo último se largó a llover, el viento era a favor. Eso me benefició por el empuje del viento en la espalda, que es un factor importante. Se dieron las circunstancias para pasar los 5,65, que me ponen contento y orgulloso.

-�Por qué empezaste más alto que en los otros dos torneos?

-Estaba confiado en que podía hacer un buen torneo, en que las condiciones estaban mejores y por eso empecé más arriba, porque no quería hacer tantos saltos, si no, se me cansan mucho las piernas. Hasta ahora venía haciendo la progresión 5,00 y después 5,20. Pero en este torneo me jugué a cambiar y empezar en 5,10 y se dio todo para irme bastante arriba, que no pensaba que iba a ser tanto.

-�Es una marca importante?

-Es la mejor que tengo, una altura importante a nivel continental y mundial, sobre todo en sub-20. Y creo que es mínima para el Mundial de mayores. Me alegro porque es una consecuencia del esfuerzo que hacemos todos los días.

-�Te sentiste cómodo?

-La verdad, me sentí bastante bien, sobre todo, en los últimos saltos, que fueron los más importantes. Justo en ésos estuve más cómodo y prolijo, y el de 5,45 fue en el que tuve más margen sobre la varilla y el mejor técnicamente.

-Y en 5,71, �cómo te sentiste?

-Los 5,71 no quedaron lejos, pero ya no tenía más piernas. Estaba bastante cansado y no es una altura que pruebe habitualmente en los torneos, así que me dio algo de adrenalina.

Fabiana García