Un debate se generó en un colegio terciario religioso de la ciudad cordobesa de Unquillo en torno de otorgar la bandera a una alumna que profesa el culto adventista pese a que el reglamento interno del establecimiento determina que el estandarte patrio debe ser llevado por un estudiante católico.
Sin embargo, la última conclusión de las autoridades habría sido que la joven adventista, mejor promedio de la clase, comparta la bandera con una compañera católica, pero se habría negado a hacerlo.
Así lo reveló el diario cordobés La Voz del Interior en su edición del viernes y señala que el hecho ocurrió en el Instituto de Formación Docente Nuestra Señora de las Mercedes, de Unquillo, el pueblo de donde es oriundo el número uno del tenis argentino actual, David Nalbandian.
De acuerdo al matutino, la situación se presentó a comienzos de año, cuando las autoridades del instituto debieron elegir a la abanderada y las escoltas del profesorado de nivel inicial.
Tras definirse los promedios, el mejor resultó ser de una joven que no profesaba el culto católico, que según el reglamento oficial de esa escuela terciaria es un requisito para la nominación.
A partir del conocimiento de la situación, según comentaron familiares de las alumnas al diario cordobés, en principio las autoridades objetaron la entrega de la bandera a una alumna que no comparte los valores católicos del instituto, y se habría dudado de que la joven con el mejor promedio no obtuviera la autorización para llevar el estandarte por esa limitación interna.
Sin embargo, presiones de diferentes sectores de familiares y de autoridades superiores obstruyeron la posible restricción y se convino que la alumna fuera designada como abanderada para el acto de colación del ciclo pasado, el 5 de mayo último, de acuerdo a la publicación.
También se acordó aguardar hasta el próximo acto para resolver de manera definitiva cómo quedarían asignadas la abanderada y las escoltas en los actos del resto del año.
En tal sentido, las autoridades propusieron que la bandera fuera compartida por la joven adventista y la compañera que obtuvo el segundo mejor promedio, según señaló La Voz, para no perder el signo de representación del culto católico del establecimiento.
A pesar de ello, la resolución estaba condicionada a la decisión de la joven involucrada, que debía decidir si aceptaba o rechazaba esa propuesta.
De acuerdo al diario, al ser consultada por su definición, la alumna reveló que no aceptaría compartir la enseña, lo cual generó malestar entre sus compañeras, quienes cuestionaron a las autoridades la adopción de una actitud demasiado flexible respecto de criterio y normas del propio instituto.
El diario señaló que en la escuela se ordenó guardar silencio ante este caso.
DyN