Lo desnudaron, lo ataron y degollaron antes de arrojarlo en un zanjón

Por venganza dieron horrible muerte a un adolescente de 16 años de edad

 Cerca del lugar donde fue asesinada Débora Daperno, encontraron anoche a otro chico asesinado.. 

Mediante engaños llevaron a un chico hasta la casabomba 1 y allí lo desnudaron, lo ataron de pies y manos y lo degollaron. Los detenidos son tres hombres, mayores de edad.

En zona de bañados próxima al circuito de Moto Cross los agentes de Homicidios encontraron esta madrugada el cuerpo sin vida de un adolescente cuyo paradero se desconocía desde varios días atrás.

Por otra parte, personal de la Seccional 7a. y patrulleros del Comando apresaron anoche a un chico de 16 años, luego de que accidentalmente matara a su hermanito de 9 mediante un disparo de escopeta, en su casa del barrio San Agustín.

También anoche otro adolescente de 16 años fue herido de bala en abdomen en calle Estrada al 5200 y esto, en el marco de una guerra entre patotas que ya dejó por saldo algún muerto y otros heridos de bala.

Estos terribles episodios criminales tienen un antecedente inmediato en el tiroteo registrado antes de ayer en Alto Verde, un incidente del que resultó herido de bala en el rostro otro menor de 16 años.

Siempre relacionado con la participación de menores de edad -en carácter de víctimas o victimarios-, en graves delitos contra las personas, trascendió que en sede judicial uno los detenidos por el asesinato de Débora Daperno (16) confesó que mató a la chica en un descampado para vengar una paliza que le propinaron sus amigos a la salida de un baile en Villa Dora.

El cuerpo sin vida de Débora fue encontrado a escasa distancia del sitio donde esta madrugada hallaron el cuerpo sin vida del joven Pereyra, pero ambos hechos no guardan entre sí relación alguna.

Terrible revelación

En las primeras horas de hoy los integrantes de una comisión policial que investigaba la desaparición de Rodolfo Héctor Peralta, un menor de 16 años que se domiciliaba en 2do. Pasaje al 1200, pudieron saber que el chico había sido asesinado y que su cuerpo sin vida había sido arrojado en la zona de bañados existente entre el circuito de Moto Cross y el terraplén Bernardo de Irigoyen.

Los agentes acudieron al lugar y encontraron que la versión surgida en el marco de una batida practicada entre malvivientes afincados en el barrio San Lorenzo se ajustaba a la realidad, allí encontraron el cadáver del chico en avanzado estado de descomposición y con signos de haber sido degollado y acribillado a puñaladas.

La madre del infortunado menor, Ornilda Peralta, había acudido a la Policía el 20 del corriente para denunciar que desconocía el paradero del adolescente y que temía por su suerte a partir de algunos comentarios que habían llegado hasta ella.

Los hombres de la URI que comenzaron a investigar el paradero del chico concluyeron que aquel había sido visto por última vez en compañía de un tal "Nito" y dos hermanos que forman en el grupo de "Los Tubila".

Con este dato los pesquisas llegaron hasta "los Tubila" y, en el marco de la investigación, en sus domicilios de calle Jujuy al 4500 y Uruguay al 4600, apresaron a dos hermanos de 36 y 45 años de edad.

También cargaron y llevaron a sede policial a otros elementos de mal vivir, una mujer de 20 años, entre ellos. De las muchas versiones ofrecidas por los detenidos los investigadores pudieron ver que, aunque disímiles y contradictorias, todas ellas mostraban que aquellos conocían al buscado o tenían algún tipo de relación con él.

Los policías pasaron en limpio todas esas declaraciones y por fin concluyeron que el chico desaparecido había sido blanco de una venganza urdida desde la cárcel de Las Flores por un interno y ejecutada junto a la casabomba 3, por tres de los detenidos, entre ellos, un ex presidiario.

En el sitio indicado los policías -más precisamente los buzos de la URI-, encontraron semisumergido en el agua de un profundo zanjón el cadáver del malogrado muchacho. Ello ocurrió en presencia del jefe de la URI, comisario Juan Hek y otros oficiales de la Policía santafesina poco antes de las tres.

Las actuaciones sumarias se instruyen en la subcomisaría 10a. con conocimiento del juez de Instrucción en turno a cuya disposición fueron puestos Marcelo S., Marcelo V. y Mario S.

Disparo fatal

Por otra parte un niño de apenas nueve años de edad murió víctima de un disparo de escopeta en su casa del barrio San Agustín.

El chico ingresó anoche, ya fallecido, como consecuencia del disparo que lo alcanzó en el rostro al hospital Mira y López.

Los policías que acudieron al lugar del hecho pudieron saber que el disparo mortal había partido accidentalmente del arma que manipulaba un hermano de la víctima, otro menor de 16 años de edad.

El autor del disparo que terminó con la vida del niño fue encontrado por los agentes de la 7a. en la casa de un familiar, lugar al que llegó aterrado y en busca de refugio. Los agentes secuestraron en la casa de la víctima una escopeta calibre 16 que tenía en recámara un cartucho servido.

Luego, en calle Estrada al 5200, también anoche, un menor de 16 años fue alcanzado en el vientre por un disparo de arma de fuego. El chico, Luis F. fue socorrido en el lugar por una ambulancia de un servicio de emergencias y ahora es asistido en el hospital José María Cullen.

Fuentes policiales dijeron que el menor que presenta una herida en la ingle, pero dieron a entender que su vida no corre peligro. Hay un detenido, otro menor que articularía en una guerra de pandillas.

La serie de episodios criminales comenzó antes de ayer en las calles de Alto Verde donde un adolescente de 16 años fue hallado herido de un balazo en el rostro.

El joven, identificado como Luciano R., fue encontrado en inmediaciones del dispensario de salud con una grave herida ya que el proyectil en su recorrido lesionó su rostro y quedó alojado entre las vértebras cervicales. El menor es asistido en el Hospital Cullen, donde permanece internado.

José Luis Pagés