El debate para la nueva ley de educación
"La cuestión no es la Ley Federal, sino lo que hicimos con ella"
Así lo sostuvo la ministra de Educación, Adriana Cantero, en la charla que ofreció en la Universidad Católica de Santa Fe. Aludió además a la necesidad de repensar la organización escolar y la formación docente, entre otros aspectos.

Convocada por la Junta Arquidiocesana de Educación Católica del Arzobispado de Santa Fe, la ministra de Educación de la provincia, Prof. Adriana Cantero, ofreció a directivos de escuelas privadas, sus apreciaciones sobre lo que considera son los ejes centrales por donde pasará el debate de cara a la definición de las nuevas leyes educativas, tanto a nivel local como nacional.

"La que viene, será una ley que deberá tomar como punto de partida las cuestiones que la historia de nuestro sistema educativo aporta como positivas, siendo capaz de reformular aquello que no ha dado buenos resultados", expresó Cantero, para quien la vigente Ley Federal de Educación "consolida principios y ofrece una perspectiva que -me atrevería a decir- no va a ser tan diferente en el nuevo relato. En realidad la dificultad es pensar qué hicimos con esa ley, qué cuestiones tuvimos que enfrentar y no pudimos hacerlo".

"Podríamos afirmar que ésta no será una ley fundante de un sistema educativo como lo fue la N° 1420, sino que deberá tomar la experiencia de los años recorridos, tomando aquello que funcionó bien, siendo capaz a su vez de ofrecer una apuesta mayor para la educación argentina", puntualizó.

Para la ministra, más allá de su prerrogativa de poder rescatar aspectos de la actual normativa y de la historia educativa del país, el debate y "gran apuesta" son los jóvenes y los adolescentes.

"La problemática fundamental de nuestro tiempo es la definición de los nuevos sujetos pedagógicos. Así como la N° 1420 pensó un sistema en torno a la infancia, y desde allí la organización de la escuela primaria, hoy el colectivo de peso en la escolarización, permanencia en el sistema y acceso a las competencias que permitan vincularlo con la vida adulta, son los adolescentes", aseveró.

Aunque admitió que hoy "tenemos muchísimos más adolescentes en el sistema que antes", los índices más importantes de repitencia y desgranamiento se dan en ese ciclo, lo cual para Cantero es "una paradoja": "Parecería que cambiamos la estructura y el nombre pero seguimos haciendo lo mismo, porque el objetivo era que estos chicos permanecieran en la escuela y que aprendieran, y no lo están haciendo".

Se preguntó entonces la ministra si ése es un problema de estructura o de enseñanza: "Seguramente no va a bastar con repensar una nueva estructura, sino reflexionando acerca de qué manera aprenden los chicos, qué necesitan para aprender y cómo tendríamos que pensar nuestras intervenciones con ellos".

Masividad y calidad educativa

"Tenemos la tendencia a pensar que la retención atenta contra la calidad del sistema, como si contener o enseñar fueran categorías opuestas. Hay un solo modo de contener en el sistema educativo y es enseñando. En este sentido, debemos pensar qué pasó con los aprendizajes, cuáles son los que de verdad pudimos articular, cuáles no, y poder preguntarnos por qué", sugirió la ministra a la numerosa audiencia.

Otro de los aspectos a los que aludió Cantero en su ponencia, es la necesidad de pensar una nueva organización escolar. "El nuevo contexto legal debe ser capaz de interpelar la organización escolar, ya que ésta no es ingenua ni debe ser naturalizada. La organización escolar que conocemos hoy es una construcción social. Quienes han trabajado con niños o jóvenes en situación de riesgo podrán acordar conmigo que una de las cosas que no resiste, es la organización escolar. Vamos a tener que ser capaces de pensar nuevos diseños y nuevos dispositivos institucionales que nos permitan asegurar la escolarización de todos los alumnos".

La extensión de la escolaridad obligatoria es otro de los ejes que a criterio de Cantero, será "central" evaluar: "En el debate se va pensar en más años de escolarización, en universalizar la escuela media. También deberemos pensar en más años en el nivel inicial. Pero con qué objetivos, con qué propuestas, estamos dispuestos a institucionalizar los niños desde los 45 días o sólo vamos a universalizar el segundo ciclo (de 4 y 5 años)? En qué contexto y en qué situaciones?", interrogó.

Trabajo y formación docente

Sin embargo, para Cantero éstos no son los únicos aspectos que va a tener que incorporar la ley: "La discusión deberá contemplar otras cuestiones como la vinculación educación-trabajo, y preguntarnos por ejemplo, si debe darse esta vinculación, con qué trabajo, �En términos de empleabilidad o de participación en el mundo de la producción?. También habrá que pensar si el único fin del sistema es ir a la universidad o hay otras alternativas".

Otro elemento para el debate de la nueva ley es la formación docente. "�Con qué docentes vamos a dar forma a un nuevo sistema?", se preguntó Cantero.

Para la ministra, una de las "grandes debilidades" de la Ley Federal fue que el colectivo docente no se sintió partícipe: "Por eso ahora vamos a tener un cuidado fundamental para garantizar que participen todos los sectores docentes, aunque no son los únicos. Deberíamos pensar en consolidar la actualización profesional permanente. Seguramente va a haber un gran debate sobre qué hacer con los docentes que están en ejercicio y qué hacer con los nuevos ingresantes", aclaró.

Finalmente, consideró que de cara a la nueva ley de educación, "la necesidad es vertebrar un sistema educativo que dé respuestas a la problemática de nuestro tiempo y que responda a las necesidades de nuestra población para poder crecer".

Números para tener en cuenta

Cantero recordó que cuando comenzó el trabajo con la ley actual, el mayor índice de fracaso y abandono estaba en el primer y segundo año de la vieja escuela secundaria.

Las estadísticas actuales de la provincia (que se reproducen en el resto del país), muestran que la extensión de la obligatoriedad produjo "un incremento muy significativo de la tasa de escolarización de los chicos del tercer ciclo de la EGB. A diez años la obligatoriedad produjo el efecto esperado. Sin embargo, los índices más importantes de repitencia y desgranamiento se dan hoy en este ciclo", aseveró Cantero.

La ministra indicó que hay mayor retención en los modelos de escuelas con la EGB completa. "En los dos casos (EGB completa y articulada con media) sigue siendo el octavo el año crítico. Las perspectivas de retención se modifican cuando todos los ciclos están en la EGB o cuando está dividida".

La provincia de Buenos Aires, donde el tercer ciclo está en la EGB, exhibe hoy el índice más alto de retención; Santa Fe, donde conviven modelos mixtos, se ubica en niveles medios de retención; y Córdoba, que secundarizó el tercer ciclo, tienen los niveles más bajos de retención en este nivel.