Frente a El Litoral
Remisero descontrolado
Foto: Amancio Alem. 

Sobre el mediodía de hoy, un vecino de Santo Tomé intentó quitarse la vida ante las puertas de este diario ofuscado porque ayer, en el marco de un control vehicular, los inspectores secuestraron su automóvil, al que definió como su única herramienta de trabajo. El hombre de 64 años, que se infligió una herida de cuchillo en el costado izquierdo, fue auxiliado por el Cobem. Ayer, por igual motivo y en el mismo lugar, un motociclista lesionó a un agente municipal antes de incendiar su propio rodado.

Un hombre a quien los inspectores municipales secuestraron su automóvil en el marco de un control de tránsito vehicular intentó quitarse la vida apuñalándose en el vientre con un cuchillo tramontina ante las puertas de este diario.

Ayer, en el mismo momento en que un hombre forcejeaba con un inspector municipal que pretendía retener su ciclomotor -incidente que terminó con el vehículo envuelto en llamas-, otro denunciaba a los periodistas de Cable y Diario el presunto proceder injusto de los municipales.

Luego, una vez en la vereda, ese hombre aseguró que se quitaría la vida si no recuperaba el auto que usaba como herramienta de trabajo, supuestamente transportando pasajeros por las calles internas de los barrios más humildes.

Ese mismo hombre, un santotomesino de 64 años de edad, habría expuesto su situación -o habría intentado hacerlo- esta mañana, en el Tribunal Municipal de Faltas. No obstante, cerca del mediodía, regresó al lugar del procedimiento y, finalmente, ante las puertas de este diario, se infligió una herida en el costado izquierdo con un cuchillo de mesa.

El presunto remisero habría referido a transeúntes ocasionales que el auto y su mascota, un gato, eran lo único que le quedaba en la vida, ya que recientemente habría perdido a su esposa y otros miembros de su familia.

El hombre dijo que el vehículo le permitía solventar sus gastos más elementales, puesto que sólo percibía una pensión de 160 pesos mensuales.

Fuentes oficiosas, al cierre de esta edición, dijeron que la herida que el remisero se infligió en el costado no era de la gravedad que se pensó en los primeros momentos, pero aseguraron que quedaría internado en el hospital José María Cullen, bajo observación médica.

Tal como informamos en la edición de ayer, también en el control establecido en la esquina que forman Vittori y Pujato, un motociclista reaccionó violentamente contra un inspector y en medio de un forcejeo, hizo estallar el tanque de combustible arrimando al rodado la llama de un encendedor.