Al margen de la crónica
Llame al Cobem, por favor

Ocho de la mañana. Hora pico. Repartir los chicos a las escuelas y hacer lo imposible por llegar a horario al trabajo. Para muchos conductores, esto es sinónimo de pisar el acelerador, cruzar al límite los semáforos y pasar al automovilista de al lado que -por lo visto- no tiene el mismo apuro que uno.

Normalmente, esta rutina sale bien. Otras veces, no. Esta mañana, a esa hora exacta, dos automóviles colisionaron en la intersección de la calle Rivadavia y bulevar Gálvez.

El impresionante choque dejó como saldo lesionados que debieron ser trasladados en ambulancia hasta el hospital Cullen.

Todo ocurrió en cuestión de segundos. Turbados por el impacto, los peatones ocasionales comenzaron a acercarse a los accidentados para saber si estaban aún con vida. Lo estaban, aunque heridos. Alguien gritó: "íLlamen a la ambulancia!".

Enseguida, una persona sacó su celular y, con los latidos aumentados, marcó el primer número que le vino a la memoria: 107 (del Servicio de Emergencia del gobierno de la provincia).

Del otro lado, el teléfono sonaba, sonaba y seguía sonando. Una voz, por fin. "107", dijo. "Acá hubo un accidente grave en la esquina de Rivadavia y bulevar...", empezó a contar el testigo. Y no pudo terminar la frase, porque enseguida el operador respondió, secamente y sin ningún pudor: "Llame al Cobem, por favor".

Anonadado, el portador del teléfono marcó el 103 del Centro de Operaciones y Brigada de Emergencias Municipales (Cobem). Esta vez, la respuesta fue muy diferente: un timbrazo y atendió una mujer, que al mismo tiempo estaba comunicando a la brigada sobre el accidente.

Una vez que la adrenalina bajó de nivel y que los heridos fueron debidamente atendidos, el testigo comenzó a levantar furia. �Cómo es que un servicio de emergencia no se ocupa, justamente, de una emergencia?, �Cómo el operador pide descaradamente que se llame a la otra brigada?, �Qué pasa con este servicio vital para muchas personas?

Según pudo conocer El Litoral, no es la primera vez que el operador del 107 deriva el llamado al Cobem. Pero no lo hace él, sino que pide a la persona que requiere el servicio que lo haga. Sea cual sea la excusa, no es la manera de proceder, máxime cuando la persona que llama está atravesando un momento crítico y, tal vez, ni siquiera tenga la chance de marcar otro número.