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De la redacción de El Litoral
Francia e Italia se enfrentaron 32 veces desde 1910, y varios de sus partidos entraron en la historia, resaltando la dramática final de la Eurocopa 2000, ganada por Francia con un gol de oro.
Éstos son los principales hitos entre las dos selecciones:
Los técnicos
Marcello Lippi (Italia) tiene 58 años y nunca entrenó a un equipo fuera de la península. Este ex líbero de la Sampdoria genovesa jamás fue convocado a la selección, pero como técnico logró, al frente de la Juventus, cinco "Scudetti" y una Liga de Campeones. En tanto, Raymond Domenech (Francia), de 54 años, es un ex defensor internacional reputado por su hosquedad. Tras haber hecho un intento de rejuvenecimiento de los "bleus", el ex entrenador de juveniles (subcampeón en la Euro 2002) dio marcha atrás y, entre otros, apoyó el regreso al equipo del armador Zidane. Su trayectoria al frente del equipo estuvo plagada de conflictos.
La trayectoria de Francia en la Copa del Mundo es menos impresionante que la de Italia (3 títulos), pero los franceses van a disputar su segunda final en 8 años, tras haber también jugado tres semifinales en el pasado.
Francia tiene una sola victoria en Mundiales, lograda en 1998 en su casa, en París, tras una final ganada por 3-0 contra Brasil. Antes, los "bleus" habían alcanzado tres veces las semifinales. Primero en 1958, con un equipo liderado por Raymod Kopa y Just Fontaine. Luego, hubo que esperar 24 años, y la llegada de la generación Platini, para que llegue otra instancia de ese tipo. Fue la dramática noche de Sevilla, que entró en la historia del fútbol. En el alargue frente a Alemania, Francia marcó dos veces y ganaba 3-1 tras ocho minutos. Pero Rummenigge y Fischer empataron, y la RFA se clasificó en los penales.
Cuatro años más tarde, en 1986, Francia y Alemania se reencontraron en semifinales. Esta vez, los alemanes no temblaron y ganaron por 2-0, enterrando para siempre el sueño de Platini de ganar la Copa del Mundo.
Italia mantiene una historia de amor apasionada, pero tumultuosa, con la Copa del Mundo, que se inició con un idilio antes de la Segunda Guerra Mundial, y que continuó durante más de cincuenta años con más decepciones que alegrías. 1934-1938: la Italia del dictador Benito Mussolini gana dos títulos mundiales e impresiona por su fútbol potente y a veces violento. Pero en la posguerra no está a la altura de la historia: la "Squadra Azzurra" debe esperar a 1970 para volver a jugar una final, y a 1982 para lograr su tercer título, el último hasta ahora.
Esa fue la alegría que intentará repetir mañana. En aquel Mundial, jugado en España, en un grupo de tres equipos que daba acceso directamente a las semifinales, Italia venció sucesivamente a los dos grandísimos favoritos, Argentina y Brasil.
Tras la caída en semifinales en "su" Mundial de 1990 frente a Argentina, en 1994 Italia regresó a una final, pero son de nuevo batidos en los penales, por Brasil (0-0, 3-2 en los penales).