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AFP-EFE-Télam
El gabinete para Asuntos de Seguridad de Israel, que se reunió hoy de forma reservada bajo la presidencia del primer ministro, Ehud Olmert, para estudiar la posibilidad de ampliar la ofensiva contra Hezbolá en Líbano, decidió no modificar el plan actual de operaciones, pero dieron luz verde al lanzamiento de bombardeos más intensos de localidades consideradas como bastiones de la milicia chiita.
"Se ha decidido seguir la ofensiva con la misma estrategia, combinando incursiones puntuales por tierra y ataques aéreos, no movilizar una fuerza masiva", dijo un participante en la reunión a la radio pública israelí.
De momento el ejército no tiene que ceñirse a un límite temporal y "puede actuar todo el tiempo que necesite", añadieron las fuentes.
Se esperaba que el gabinete ordenará a las Fuerzas Armadas ampliar los ataques en territorio libanés, después de que militares israelíes hubieran pedido una gran movilización de reservistas y el lanzamiento de una operación de envergadura de dos meses en el sur de Líbano, desde donde actúa la milicia de Hezbolá, hasta el río Litani.
De todos modos, el gabinete de seguridad autorizó la movilización de nuevas unidades de reservistas, según un comunicado oficial. El comunicado no precisa la cifra de efectivos que serán llamados a filas.
Según la radio pública israelí, los ministros descartaron cualquier confrontación militar con Siria.
La intención del gobierno israelí es minimizar las pérdidas de fuerzas terrestres, tras la muerte de nueve soldados en combate ayer, la jornada más negra para las fuerzas armadas israelíes desde el comienzo de las operaciones militares en Líbano el 12 de julio.
"Todo el mundo sabe que una victoria de Hezbolá constituiría una victoria del terrorismo mundial. Ello supondría una catástrofe para el mundo y para Israel", declaró antes de la reunión el ministro de Justicia, Haim Ramon.
El ex ministro laborista de Defensa y actual ministro de Infraestructura, Benjamin Ben Eliezer, llamó a los civiles palestinos a abandonar esas localidades bajo fuego y agregó: "Los que se queden en esos pueblos se enfrentan deliberadamente al riesgo de morir".
Por su parte, la ministra laborista de Educación, Yuli Tamir, se pronunció en contra de una ampliación de las operaciones terrestres, ante el temor de que el ejército israelí vuelva a estancarse en Líbano.
"El objetivo es alejar a Hezbolá de la frontera y permitir a la población del norte de Israel" volver a tener una vida normal y que no esté sometida a una lluvia mortífera de cohetes, afirmó.
La prensa israelí impulsó hoy una escalada militar, teniendo en cuenta la fuerte resistencia de Hezbolá y su capacidad de seguir tirando diariamente cientos de misiles contra civiles en ciudades israelíes.
"Hace falta más determinación, menos sensibilidad" a las pérdidas, indicó el diario Maariv. Otro diario, el Yediot Aharonot, tituló con una declaración de un oficial de alto rango que no identificó: "Arrasaremos los lugares desde donde nos tiran misiles".
El analista militar del diario izquierdista Haaretz advirtió por su parte sobre las posibles consecuencias catastróficas de un fracaso o incluso de una victoria parcial de Israel en esta guerra contra Hezbolá. "Si la capacidad de disuasión de Israel sale disminuida, los acuerdos de paz con Jordania y Egipto, tan difícilmente logrados, corren el riesgo de no ser cumplidos".
Más de 300 libaneses y 50 israelíes han muerto en este conflicto.
El presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abas, afirmó hoy en Argel que "nos esperan días muy sombríos", y subrayó que "la situación en Líbano y Palestina va a empeorar todavía".
Al concluir una visita de dos días a Argel, y antes de subir al avión, Abas declaró a la prensa su convencimiento de que "nos esperan días muy sombríos por el hecho de que Israel se niega a aceptar un alto el fuego".
Por otro lado, el vicepresidente de Siria, Faruq al Chara, reiteró hoy su apoyo a Líbano y los palestinos en "su lucha contra Israel", y condenó la "imparcialidad de EE.UU. a favor de las políticas israelíes".
Mientras tanto, Irán culpó hoy al "respaldo absoluto de EE.UU. a la entidad sionista" (Israel) del fracaso de la conferencia internacional sobre Líbano, celebrada ayer en Roma, informó la agencia oficial iraní de noticias Irna.
Liberación
El presidente palestino, Mahmud Abas, expresó hoy en Roma su deseo de que el soldado israelí capturado por milicianos de Hamas el 25 de junio "esté bien y pueda volver pronto con su familia".
A continuación, recordó que "hay 10.000 prisioneros palestinos desde decenios en cárceles israelíes", y subrayó que "esperamos, con el mismo interés, que también ellos puedan volver con sus familias".
El número dos de Al Qaeda, el egipcio Ayman al Zawahiri, advirtió de que su grupo "no permanecerá callado" respecto a los ataques en Gaza y Líbano, y pidió una "alianza entre los oprimidos" para combatir a los "sionistas cruzados".
En una nueva cinta de video difundida hoy por la televisión Al Jazira, Zawahiri aseguró también que el objetivo de la Jihad (Guerra Santa) de su organización es "liberar toda la que algún día era tierra del Islam desde Al Andalus hasta Irak".
Además, pide a todos los musulmanes "oprimidos", en aparente alusión a sunies y chiitas, que se unan para hacer frente a la "alianza de los sionistas cruzados".
"No podemos permanecer callados mientras las bombas arrojan su fuego sobre nuestros hermanos en Gaza y Líbano. Lo que ocurre en Gaza y Líbano demuestra que se trata de una guerra de los cruzados sionistas contra el Islam", dice el lugarteniente de Osama Ben Laden.
"La presencia de 10.000 capturados (árabes en las cárceles de Israel) no ha movido a nadie, pero todo el mundo se ha movilizado tras la captura de tres soldados (israelíes)", afirma el segundo de Al Qaeda, que añadió: "Nuestra guerra no depende de un convenio ni de un alto el fuego. Se trata de una lucha santa que mantenemos por Dios".
Zawahiri apareció vestido de "galabiya" -la típica túnica de los árabes- y turbante, y detrás de él se podían ver retratos de Mohamed Ata, uno de los autores de los atentados del 11 de setiembre de 2001, y de Abdala Azzam, uno de los famosos combatientes palestinos.
También aparecía detrás del lugarteniente de Ben Laden una foto de las Torres Gemelas atacadas el 11-S.
"Las bombas que arrojan contra nuestros hermanos en Gaza y Líbano no son puramente israelíes, sino proceden o son financiadas por todos los países de la alianza y, por ello, todos aquellos que participan en el crimen tienen que pagar el precio", dijo el número dos de Al Qaeda.
"Intentamos liberar toda la que algún día era tierra del Islam, desde Al Andalus hasta Irak. Ellos nos atacan en todos los lugares y tenemos que hacer lo mismo. Ellos nos atacan unidos, y tenemos que atacarles unidos", recalcó.
También pide a los musulmanes que apoyen a los mujaidín (combatientes islámicos) en Afganistán e Irak para expulsar a "las fuerzas ocupantes de (Norte) américa y que tendrán que pagar el precio por su ataque contra la tierra del Islam y por su apoyo a Israel".
Luz verde
Israel ha obtenido en la Conferencia de Roma "la autorización para continuar" sus operaciones en Líbano, afirmó hoy el ministro israelí de justicia Haim Ramon.
"Ayer en Roma hemos obtenido la autorización para continuar nuestras operaciones hasta que Hezbolá deje de estar presente en el sur de Líbano y sea desarmado", declaró Haim Ramon.
La Conferencia de Roma sobre Líbano decidió ayer "trabajar por lograr un alto el fuego", pero señala que éste debe ser "duradero y sostenible", lo que Israel interpreta como un respaldo a la política de erradicación de Hezbolá.
Los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU más Alemania postergaron hoy una reunión sobre el programa nuclear iraní, lo cual según diplomáticos se vincula con el fracaso de aprobar una resolución contra Israel por la muerte de cuatro observadores de Naciones Unidas en Líbano.
De todas maneras, no se dio una razón oficial por la postergación de la reunión de Gran Bretaña, China, Francia, Rusia, Estados Unidos y Alemania, sobre una resolución contra Irán.
Pero el aplazamiento tiene lugar un día después de que el Consejo de Seguridad no alcanzara un acuerdo por una resolución por la muerte de los cuatro cascos azules de la ONU durante un ataque israelí en el sur del Líbano.
El embajador ruso Vitaly Churkin anunció que la reunión había sido postergada y que no se había fijado una nueva fecha.
Otro diplomático, que pidió el anonimato, señaló: "Pueden sacar sus propias conclusiones luego de lo que sucedió anoche".