Emerio Agretti
En más de 150 años de vida política e institucional, nuestro país produjo una verdadera avalancha normativa, integrada por leyes y decretos reglamentarios que, en muchos casos, ya no están vigentes, han quedado desactualizados o se contradicen y superponen. A tal punto, que no es posible establecer con exactitud cuántas son las normas vigentes a nivel nacional.
O, cuanto menos, no lo era hasta hace poco, ya que está acercándose a su fase final la tarea encomendada en 1998 por la ley N° 24.967, en virtud de la cual un grupo de académicos de la Universidad de Buenos Aires comenzó un arduo trabajo de depuración, que ahora tiene una segunda instancia en manos de una comisión de juristas convocada por el Ministerio de Justicia y que, a la vez, ya está siendo objeto de análisis por una comisión bicameral. Vencidos los sucesivos plazos y sus prórrogas, es probable que, a fines de 2007 o en el curso de 2008, sea realidad el Digesto Jurídico Nacional. Y con él, la respuesta a la pregunta.
La especialista María Laura Spina ha estudiado el tema -además de trabajar específicamente en él, como asesora de la diputada nacional Alicia Tate en la comisión bicameral- y dialogó al respecto con El Litoral.
En Santa Fe, existe también un proyecto para crear el digesto jurídico provincial, que tiene media sanción de Diputados y espera turno desde el año pasado en el Senado. A la vez, está contemplado entre las previsiones del Plan Estratégico para la Justicia.
"El problema que se presenta en la provincia -advierte Spina- es que uno tiene que definir a partir de cuando empieza a hacer el digesto. A nivel nacional se hizo desde 1853 y la Constitución Nacional (inclusive uno puede ver en la base del digesto nacional leyes sancionadas en el Congreso que, en sus orígenes, funcionaba en Paraná).
"Santa Fe como provincia es preexistente a la Nación y, además, tenemos que determinar a partir de cuándo se hace. Porque, por esa preexistencia, puede haber leyes que sean anteriores a la Constitución y que pueden estar vigentes -creación de escuelas, por dar un ejemplo-. Ése es un tema importante por definir, el otro es quién lo hace: si el Ejecutivo, el Legislativo, si hay organismos permanentes posteriores para continuar esta labor. Porque si no, nos queda un digesto congelado", completó.
Sorpresa y media
El análisis llevado a cabo por los especialistas, entre las consabidas contradicciones, anacronismos y superposiciones, permitió toparse con algunas sorpresas -además de la ya revelada existencia de leyes "secretas"-, comentadas por el jurista cordobés Antonio Martino. Por ejemplo, que existen en el ordenamiento argentino dos leyes con el número 1, aunque por suerte una está derogada. Y otra que, entre tanta avalancha normativa, llegó a haber algunas cuya numeración llevaba el agregado "y medio".