La Federación Internacional de Baloncesto (Fiba) ha suspendido para los tres primeros partidos del Mundial 2006 por un positivo de cannabis al neozelandés Mark Dickel, que en principio iba a poder jugar desde el principio del campeonato después de dos choques apartado de la actividad.
Dickel dio positivo en un control efectuado el pasado 12 de julio tras un partido entre Nueva Zelanda y Australia disputado en la localidad neozelandesa de Naipier. El control fue llevado a cabo por la Agencia Neozelandesa de Dopaje Deportivo y el resultado se anunció el 11 de agosto pasado.
La sanción obedece a lo establecido en las secciones 6.8.3 y 6.8.5 de la normativa anti-dopaje de la Fiba. Según la normativa de la Agencia Mundial Antidopaje (Wada) la sanción por el primer positivo supone dos años de suspensión.
Tab Baldwin, seleccionador de Nueva Zelanda, agotó todo su humor viendo cómo España superaba a su equipo en un partido del que destacó el buen juego "en ataque" desplegado por los hombres de José Vicente Hernández, que por momentos contaron con más de veinte puntos de ventaja.
"Creo que es obvio que España fue muy buena en ataque y que estuvo muy bien desde el perímetro. Fue muy difícil defender a Pau Gasol y España jugó un partido muy bueno", dijo el técnico oceánico.
Baldwin señaló, asimismo, que "los problemas con las faltas fueron una de las claves, pero no hubo inteligencia en defensa y todo lo que pasó en el partido fue en una sola dirección".
"No jugamos el baloncesto que queríamos jugar. Tuvimos problemas con los hombres altos de España y ahora, frente a Alemania, que también tiene jugadores muy altos, vamos a enfrentarnos a una situación parecida", comentó con preocupación Baldwin.
Jorge Garbajosa, el internacional español que la próxima temporada acompañará a José Manuel Calderón en los Toronto Raptors, celebró su partido número cien enfundado en la camiseta de la selección con un triunfo, una buena actuación y dieciséis puntos, pero con el deseo, como todo el equipo, de que Felipe Reyes "se recupere lo antes posible".
"Ya esperábamos que fuera un partido duro porque el primero siempre es un choque raro. Nueva Zelanda es un equipo que juega de una manera diferente a lo que estamos acostumbrados y por eso nos costó un poco coger el ritmo en la primera parte. Además, ellos tiraron muy bien de fuera. Poco a poco hemos ido imponiendo la defensa de cambios y reboteando y corriendo ya ha sido algo más fácil", comentó el pivote madrileño.
Garbajosa apuntó que en el equipo neozelandés "todos penetran y tiran, aunque no tienen un jugador interior importante. No es que den mucha leña, pero sí que juegan mucho con las manos".
"Felipe es importantísimo. Si lo es visto desde fuera, desde dentro lo es mucho más en todos los sentidos. Esperamos que le vaya muy bien, que tenga mucha suerte y se recupere lo antes posible", concluyó Garbajosa.