Tienen razón los diputados de la oposición cuando dicen que "Maradona jugaba en cualquier cancha y mejor en las canchas principales". La alusión futbolística la volvió a instalar el gobernador Jorge Obeid esta semana a propósito de su ministro de Gobierno, Roberto Rosúa, ratificado en el cargo, crisis policial y del sistema penal mediante. "Maradona nunca fue suplente", disparó el gobernador que en varias ocasiones compara a su colaborador con el mejor futbolista argentino de todos los tiempos.
Desde hace dos semanas la oposición en la Cámara de Diputados viene reclamando la interpelación del funcionario por la inseguridad. El propio ministro, viejo conocedor de la política, tratando de bajar los niveles de discusión de un tema que sabe que es sensible, llamó por teléfono al presidente de la Cámara, Edmundo Barrera, y le informó que miércoles o jueves, cuando lo decidan los legisladores, él estaría informando sobre el tema a la comisión de Labor Parlamentaria. La jugada no apaciguó los ánimos opositores, especialmente de las mujeres, y fueron por más: la presencia de Rosúa en el recinto. La discusión política no permitió llegar a ningún acuerdo.
El justicialismo dice que Rosúa estará el jueves, a las 10, informando a la Labor Parlamentaria. La oposición no irá y lo quiere en el recinto. Las diferencias son de forma y de fondo. La interpelación es una figura constitucional, facultad del Poder Legislativo que ha caído en desuso en la provincia en los últimos 15 años. Conlleva una mayor significación institucional y se realiza en el recinto de la Cámara con un temario preestablecido y la posibilidad de repreguntar de los diputados. El informe a Diputados es una figura sui géneris que sirve para cuando los funcionarios deben informar sobre determinados temas a estudio de las cámaras.
Las canchas están apenas separadas por una pared y una puerta. Por ahora, Maradona no irá a la cancha principal e informará a los suyos en la cancha auxiliar.