D'Elía mueve el avispero y la reelección se cuela en la agenda

Hugo E. Grimaldi. DyN

A Néstor Kirchner no le entran las balas: está blindado. Durante la semana que pasó, superó casi sin ningún costo político el episodio del traslado relámpago de su hermana Alicia del Senado a su antiguo puesto ministerial, resolvió no enviar fuerzas de paz a Medio Oriente con muy pocas voces internas que cuestionaran su decisión, soportó sin inmutarse la pobreza de los anuncios sobre créditos hipotecarios surgidos de las internas de Palacio y no fue rozado siquiera por los desatinos de uno de sus funcionarios-estrella, el ex piquetero Luis D'Elía.

El termómetro de calidad institucional pareció alterarse algo, la inserción argentina en el mundo se deterioró un poco más y hasta algunos valores en los mercados de propiedades, campos y alquileres comenzaron a distorsionarse, pero lo cierto es que amparado por una economía rebosante y sin jaque alguno de la oposición, las cosas siguen sucediendo alrededor del presidente y la sociedad ni siquiera se inmuta.

Reelección y superpoderes

Una muestra de la extrema tranquilidad con la que opera el gobierno por estos días es que en el aire de la Casa Rosada se ha comenzado a percibir alguna tenue ofensiva rumbo a instalar la idea de la reelección indefinida que algunos funcionarios y diputados afines traman en los despachos como el próximo logro a encarar.

De allí, el disgusto que provocó en Balcarce 50 la aparición de monseñor Joaquín Piña, en Misiones para decirle que "no" a los deseos de Carlos Rovira en el mismo sentido. Piña justificó su decisión de ser candidato a primer convencional constituyente de una lista que no avale la postura del gobernador casi con un "no tuve más remedio, si no hay oposición", al tiempo que lo catalogó como "autista".

Seguramente, el cura se refería a la cantidad, pero también a la calidad institucional de la menguada oposición misionera, que está tan aislada como el gobernador en su propia quinta, mientras que Rovira -uno de los primeros en apoyar a Kirchner- se subió a un púlpito imaginario y le contestó al obispo con una frase surrealista, propia de su Macondo interior: "Dios nos aconseja y nos guía. Voz populi, vox Dei", le espetó.

Pese al ruido misionero, los que más se envalentonan con la idea a nivel nacional creen que es "ahora o nunca" para que pase la idea, ya que no saben hasta cuándo durará el sopor social. Los operadores deben haber evaluado que, aun así, el argumento que usó el presidente cuando defendió los superpoderes, podría ser absorbido una vez más por la gente.

"Es una facultad que tienen la mayoría de los gobiernos provinciales y municipales", había justificado Kirchner para defender la controvertida ley que permite reasignaciones de partidas presupuestarias en un discurso en Rosario, a principios de mes. La frase le calza como anillo al dedo a la situación, porque son cada vez más las provincias-feudos que tienen la posibilidad de tener in eternum un mismo gobernador.

Sin duda, en la misma línea de poner sobre el tapete la cuestión de las reelecciones, "a ver qué pasa", se inscriben los tironeos de interpretación que le está propinando a su propia Constitución el gobernador bonaerense, Felipe Solá, para lograr un nuevo período al frente de su provincia.

El caso D'Elía

No será ni la primera ni la última vez que una cortina de humo se motorice desde algún despacho oficial para instalar un tema, para tapar otros o para desacreditar a los adversarios políticos. Precisamente, a esto aluden en la UCR oficialista, a la hora de evaluar la aparición de una arrepentida-sorpresa, en el caso de las coimas del Senado.

El caso D'Elía parece ser diferente, pese a que ha sido siempre un elemento fácil de arrear para que embarre la cancha. Se le ha ido de manos a más de uno y no todos los hombres de la Rosada piensan igual sobre el ahora funcionario del Ministerio de Planificación. En las últimas elecciones, D'Elía consiguió 0,24 por ciento de los votos en la provincia de Buenos Aires como candidato a diputado y si bien Julio de Vido lo aceptó en su estructura para tenerlo controlado, algunos dicen que sólo representa un casillero en el organigrama.

La impunidad con la que siempre actuó en política D'Elía, desde sus tiempos menemistas de administrador de la Cooperativa Unidad-Solidaridad-Organización (USO), en La Matanza, le ha permitido durante la semana denigrar a dos prestigiosos periodistas, a quienes los acusó de estar al servicio de oscuras fuerzas antinacionales, al tiempo que desafió públicamente a que alguien logre su procesamiento, sin responder con argumentos y sólo con descalificaciones.

En esa línea de desafío permanente, no tuvo empacho en hacerse acompañar al Congreso de la Nación por dos embajadores afines (los de Venezuela y Bolivia) para presentar un proyecto de expropiación de tierras, más su transformación en Parque Nacional, de los campos de Douglas Tompkins y de otros propietarios en los esteros del Iberá.

Mercados en ebullición

Otra arista insólita del asunto es que justamente el embajador Roger Capella Mateo estuvo el miércoles en Corrientes reunido con el gobernador Arturo Colombi y todo su gabinete. Allí, ambos se prometieron una acción conjunta para estrechar lazos, incluyendo una visita del presidente Hugo Chávez a Yapeyú, en una reunión que seguramente no incluyó la cuestión del Iberá, ya que el proyecto de la legisladora de esa provincia, Araceli Méndez de Ferreira, que acompañó con su presencia el embajador, se lo birla a la jurisdicción provincial. Cosas del federalismo que los extranjeros a veces no dominan.

En cuanto a Tompkins, su colaboradora, la bióloga y ex funcionaria de Parques Nacionales, Sofía Heinonen cuenta maravillas de sus propósitos altruistas en materia ambiental y de conservación.

Más allá de la cuestión de la flora y de la fauna y las donaciones que ha hecho en Santa Cruz y Chile, refiere a que el dadivoso magnate -quien llegó a ser estanciero desde un "concepto estético" propio de su pasado como diseñador de ropa- ha restaurado los tres cascos de las estancias que posee en la zona (San Alonso, Batel y Rincón del Socorro), uno de ellos de 1890, para recibir a turistas, pero permitiendo el acceso del público a los parques circundantes.

Apunta también que en El Tránsito, el campo de la discordia, hizo una reconstrucción de la vivienda, junto a una cuadra para peones, a la que dotó de todos los servicios, pero con un alto respeto por la arquitectura local. "Se gastó una fortuna en restauración. El está preocupado por la justicia social y circula por la senda de la conservación. No es de derecha ni de izquierda", dice Heinonen, quien asegura que a Tompkins "no le entra en la cabeza lo que está pasando, ya que es un hombre muy prolijo, tiene todo en regla y confía en la Justicia".

En tanto, hubo otros mercados en marcada ebullición y esto tuvo que ver con las danzas y contradanzas de los anuncios sobre créditos hipotecarios, con el aditamento que se ha hecho circular desde la Casa Rosada a través de la prensa, que acceder a ese tipo de préstamos pagando como cuota el valor del alquiler "es un derecho", una frase que bien podría haber pronunciado el mismo D'Elía.

Por el lado de los bancos están nerviosos, ya que juran que sin subsidios a las tasas es imposible salir a prestar, y ponen como ejemplo que una cuota de alquiler de $ 500 alcanza para tomar un crédito de $ 100 mil a 20 años, pero sin interés. Por su parte, los propietarios han quitado de la venta sus inmuebles, a la espera de que el alud de préstamos anunciado haga subir los precios, y los que alquilan han comenzado a retirarse del mercado hasta que aclare, con lo que los valores tenderán a subir para desesperación de los inquilinos. Claros ejemplos de que, a veces, un remedio mal administrado es mucho peor que la enfermedad.