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Enrique Cruz (h)(Enviado Especial a La Plata)
Tardó una hora el "Huevo" Toresani en salir del vestuario. Pero había razones que iban más allá de la derrota en sí y de cualquier análisis en caliente de la situación: el técnico esperaba que Jorge Guagua completara los menesteres del control antidoping. Y por ese motivo aguardó dentro del vestuario hasta que el último de los jugadores de su plantel estuviese en condiciones de abordar el micro para regresar a Santa Fe.
No sólo estábamos los periodistas de Santa Fe; también había gente de Buenos Aires y los de La Plata esperando al técnico de Colón. Es que la "novedad" se podía producir, aunque algunos indicios empezaban a dar cuenta de que el "Huevo" no había tomado ninguna decisión, fundamentalmente desde el momento en que empezaron a salir los jugadores del vestuario.
"Toresani no nos dijo nada", repetían todos al unísono. Por eso, todo estaba planteado en el terreno de las presunciones, sin bases ciertas para asegurar que en ese momento ya se había tomado una decisión.
Adentro del vestuario, el que más tiempo permaneció fue Daniel Díaz, el tesorero. Es que además de esperar al plantel -porque viajó integrando la delegación-, Díaz debía llevarse lo que le correspondió a Colón de la recaudación lograda ayer en el Estadio Unico platense.
También entró Jorge David, el vicepresidente segundo. Lo hizo por espacio de unos diez minutos, aproximadamente, y a su salida sólo atinó a decir: "ni Toresani ni nosotros tomamos ninguna determinación, es lo único que les puedo decir".
A todo esto, las voces iban y venían. Algunos señalaban que ya la dirigencia había tomado la decisión y que, inclusive, Germán Lerche se quedaba en Buenos Aires (como en definitiva ocurrió), pero para hablar con Julio César Falcioni, un hombre que desde hace tiempo se lo viene mencionando como el potencial reemplazante del "Huevo" en el caso de que se produzca su alejamiento.
Esta mañana, El Litoral intentó infructuosamente conocer con certeza si Lerche -que estuvo en las adyacencias del vestuario pero no entró al recinto propiamente dicho-, finalmente se reunió o no con Falcioni. Lo cierto es que la impresión desde afuera es que hay un grupo de dirigentes que sigue apoyando el proceso y respalda la continuidad del entrenador (entre ellos, David y Pradolini, integrantes de la subcomisión de fútbol) y que hay otro sector que ante los resultados que se han dado, prefiere el cambio de timón urgente.
Esto, que en el fútbol es moneda corriente y hasta lógico si se tiene en cuenta que una comisión directiva está integrada por cerca de 40 miembros y que resulta imposible pretender que exista unanimidad de opiniones, es el desencadenante de esta sucesión que parece interminable de derrotas y que, lamentablemente, ha puesto la continuidad del proceso en la picota.
Toresani, como se dijo, salió a la hora de terminado el partido. E hizo algo que hasta ahora nunca había eludido: no habló con la prensa. Se prendieron grabadores, micrófonos, cámaras y luces, pero el "Huevo" recorrió los pocos metros entre la salida del recinto y el micro, para meterse dentro del mismo.
Allí, Toresani acomodó su ropa y sus bolsos, estiró las piernas en el asiento y miró el celular. Enseguida, se acercaron sus colaboradores directos -Pancaldo y Orbea-, quienes dialogaron con el técnico aguardando así la salida del micro desde la amplia explanada que tiene este inutilizado y todavía sin terminar Estadio Unico.
El Litoral pudo acceder a un par de integrantes del cuerpo técnico, puntualmente Carlos Orbea y Mario Sciacqua, quienes fueron muy claros: "en ningún momento nos dijo nada y no se le pasa por la cabeza la idea de renunciar", señalaron ambos. Y fue así nomás, porque luego, El Litoral pudo acceder a una fuente irreprochable que tuvo la posibilidad de charlar con el "Huevo" y que ratificó lo expresado: "Julio no va a renunciar y por eso citó al plantel para el martes (por mañana) a las 9 en el Sindicato Argentino de Televisión para iniciar los entrenamientos".
El representante de Falcioni, Sergio Grecco, admitió que ayer, después del partido, un dirigente de Colón se puso en contacto con él para que oficie de nexo con Julio César Falcioni.
"Lo que le dije a este dirigente es lo que Julio me pidió: mientras haya un técnico trabajando, él no se va a sentar a hablar con nadie", señaló Grecco en la charla con El Litoral cerca del mediodía.
"Es la tercera vez que Colón lo quiere llevar, pero esta vez, al margen de lo económico, hay una cuestión que tiene que ver con lo ético. Julio no está dispuesto a entablar ninguna conversación hasta que la situación de Toresani esté clara", señaló.