Con una producción casi perfecta en ataque y con muy pocas fisuras en el andamiaje de contención, Boca Juniors le propinó a San Lorenzo una de las peores goleadas de la historia de este clásico, máxime si se tiene en cuenta que el choque se llevó a cabo en el Nuevo Gasómetro, el reducto de los "gauchos de Boedo".
El resultado se selló en un 7 a 1 atípico para estos tiempos, y el número de goles alcanzado por los auriazules deja el resquicio para la comparación. En un partido que terminó constituyéndose en una orgía de emociones, el siete se hizo presente no sólo en el marcador. Boca mostró orgullo para salir a llevarse por delante a un rival calificado, fue avaro porque no le dejó nada a los "cuervos", incurrió en la gula por no cesar nunca de buscar más anotaciones, y terminó en la lujuria total tras la goleada consumada. En tanto, San Lorenzo mostró pereza para salir del aletargamiento que evidenció desde el mismo inicio del partido, tuvo envidia de las bondades y la realidad de su rival y terminó envuelto en una ira interminable. Los siete pecados capitales estuvieron en el Nuevo Gasómetro, uno por cada gol del ganador.
Hacía más de 21 años que Boca no ganaba un partido por estas cifras impactantes. La última vez que registró un 7 a 1 fue el 6 de marzo de 1985, cuando en el Campeonato Nacional de ese año batió al conjunto cordobés de Estudiantes de Río Cuarto. Apenas cuatro años antes, y también por el Nacional, el 11 de octubre de 1981 los auriazules también le habían ganado por 7 a 1 a San Lorenzo... pero en ese caso era el de Mar del Plata.
Además de no registrarse antecedentes de una goleada similar de boquenses sobre azulgranas como visitantes, los "xeneizes" llegaron a los once triunfos consecutivos y están a dos del récord registrado precisamente por el "Ciclón" en 2001, con el chileno Manuel Pellegrini de entrenador.
La clave estuvo dada en que Boca ganó el partido en la mitad de la cancha, donde San Lorenzo tuvo más jugadores pero cubrió mal los espacios, ya que esa línea se retrasó demasiado. Entonces, los laterales José María Calvo y Juan Krupoviesa tuvieron espacios para proyectarse y el enganche Guillermo Marino, de hacerse cómodamente con el balón cuando se desprendía de la zona de gestación.
También jugó un buen partido Rodrigo Palacio, la figura del choque por movilidad y contundencia, la misma virtud que mostró Palermo para instalarse en la cima de la tabla de goleadores con cinco anotaciones y alcanzar las 150 de su carrera. Y no menos importante fue la producción de Neri Cardozo, que coronó con un golazo después de una buena jugada personal.
A San Lorenzo no le salió nada y las cartas de triunfo, su firmeza defensiva a partir de una línea de tres, fracasó por la falta de colaboración de los volantes, en tanto que Ezequiel Lavezzi jugó su propio partido y se perdió en el individualismo.
El "Coco" Basile, que dirigió por penúltima vez a Boca, no podía en sí de satisfacción porque redujo en un partido más (ahora son ocho) la diferencia que San Lorenzo le lleva a Boca en enfrentamientos entre sí.
Una efectividad suprema, en suma, para semejante goleada, histórica por donde se la mire, que marca la superioridad que ejerce Boca en el fútbol argentino, a tal punto que los candidatos de pretemporada (antes Independiente, ahora San Lorenzo y en la próxima puede ser Estudiantes) parecen simples partenaires de los muchachos de Basile.
El único interrogante que se cierne sobre su futuro pasa por la forma en que desarrollará su trabajo Ricardo Lavolpe desde el 15 de septiembre. Pero si nada cambia, este fin de año el festejo tendrá color auriazul, y seguramente mucho antes de diciembre.
San Lorenzo: Saja; Méndez; Quatrocchi y Bottinelli; González, Hirsig, Husain, Rivero y Ferreyra; Lavezzi y Jiménez.
D.T.: Oscar Ruggeri.
Boca: Bobadilla; Calvo, Silvestre, Díaz y Krupoviesa; Ledesma, Gago y Cardozo; Marino; Palacio y Palermo.
D.T.: Alfio Basile.
Goles: en el primer tiempo, a los 22 min. Palacio (B), a los 26 y 32 min. Palermo (B); en el segundo tiempo, a los 3 min. Palacio (B), a los 8 min. Cardozo (B), a los 15 min. Hirsig (SL), a los 40 min. Andrés Franzoia (B) y a los 42 min. Palermo (B).
Cambios: en el primer tiempo, a los 19 min. Acevedo por Adrián González (SL); en el segundo tiempo, al comenzar Silvera por Acevedo (SL), a los 20 min. Dátolo por Cardozo (B), a los 22 min. Darío Bottinelli por Jiménez (SL), a los 35 min. Franzoia por Marino (B) y a los 39 min. Delgado por Palacio (B).
Incidencia: en el segundo tiempo, a los 34 min. expulsado Méndez (SL).
Árbitro: Gabriel Favale.
Cancha: San Lorenzo.
El director técnico de Boca Juniors, Alfio Basile, dijo que "el equipo tuvo un rendimiento buenísimo" y justificó la goleada de 7 a 1 a San Lorenzo en que "salieron todas las jugadas y se concretaron en la red".
"Tuvimos gol, que fue lo fundamental y creo que nos salieron todas. Por eso se logró esta victoria", afirmó Basile, quien destacó que en otros partidos Boca actuó bien, pero esta vez "debe haber sido el mejor partido, al menos por juego y goles. Después de los primeros tantos, el equipo siguió jugando igual, buscando con tenacidad. Y eso es lo importante", advirtió.
Pero también Basile elogió a la defensa, porque "las dos veces que se fue al ataque Krupoviesa llegaron otros tantos goles". Y resaltó la labor que cumplieron José María Calvo y Pablo Ledesma, reemplazantes de Hugo Ibarra y Sebastián Battaglia. "Jugaron muy bien, porque sustituyeron a dos jugadores importantísimos en nuestro esquema". Al respecto, bromeó al decir que "la próxima semana voy a engripar a cuatro más a ver si metemos siete en el próximo partido". Precisamente, ese partido ante Estudiantes no podrá ser dirigido por el entrenador, porque ese día retornará a la dirección técnica del seleccionado argentino, que jugará con Brasil un partido amistoso en Inglaterra.