Ganó San Martín y alcanzó la cima

San Martín de Tucumán derrotó a Ferro Carril Oeste por 3 a 1 y pasó a compartir el primer puesto del torneo Apertura de la Primera B Nacional con Atlético de Rafaela, a la espera de lo que pase hoy con Talleres-Chacarita Juniors, el partido que completará la cuarta fecha.

Matías Saad, Carlos Castilla, ambos en el primer tiempo, y Lucas Oviedo, en la segunda etapa, anotaron los goles del conjunto tucumano, mientras que Ernesto Chirumbolo descontó para los de Caballito.

San Martín tuvo un buen rendimiento en el primer tiempo y allí estableció una ventaja de dos goles.

El primero lo anotó Saad tras un pase de Castilla y luego se invirtieron los roles de los delanteros del conjunto tucumano que se hicieron presentes en el marcador por segunda semana consecutiva.

La reacción de Ferro llegó en la segunda etapa y allí logró descontar.

San Martín generó varias chances para convertir hasta que Oviedo definió el partido tocando el balón con el arco vacío para anotar el tercer tanto.

Los tucumanos ahora tienen 8 puntos al igual que Atlético de Rafaela y Unión, el trío de líderes que estará pendiente de lo que suceda hoy en Córdoba, donde Talleres recibirá a Chacarita, para saber si siguen o no en la cima.

El clásico para Olimpo

Olimpo goleó 4 a 1 a Villa Mitre como visitante y se quedó con el clásico bahiense.

Ismael Blanco en tres oportunidades, una de penal y Silvio Carrario, marcaron para Olimpo, mientras que Julio Mugnaini anotó el descuento villamitrense.

La superioridad se transformó en ventaja cuando Blanco aprovechó uno de los tantos fallos de la defensa de Villa Mitre en el juego aéreo para abrir de cabeza el marcador.

Después llegó el golpe de nocaut: Blanco definió de emboquillada un largo saque de su defensa y logró una ventaja tranquilizadora para su equipo. Carrario definió con calidad a la salida de un tiro libre y Blanco, de penal, transformó en gol una infantil mano de Soto.

Hasta el final sólo iba a quedar tiempo para que Mugnaini transformara en gol un centro del luchador Agudiak y para que los hinchas visitantes se solazaran con una victoria soñada, goleando al clásico rival en su propia casa.